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SEGUNDOS ANGUSTIOSOS QUE ACABAN CON UN FINAL FELIZ

Este es el vídeo del rescate de un perro subido a un árbol que arrasa en las redes

No se sabe cómo ni por qué, un sabueso acabó subido en un árbol a varios metros de altura, durante una batida de jabalí. Este es el vídeo del rescate, en el que un hombre tiene que trepar para poder salvar al perro.
Imágenes del rescate. Imágenes del rescate.

Es inevitable al ver las imágenes no preguntarse ¿cómo se ha subido ahí?. Pregunta que para los cazadores que estaban en el lugar presentes, pronto acabaron convirtiendo en ¿cómo lo bajamos de ahí?. Y es que no todos los días se encuentra uno con un perro subido en lo más alto de las ramas de un árbol, mientras se está celebrando una batida al jabalí. “Esta mirando a ver donde vio el jabalí”, dice uno de los cazadores que se topan de frente con la peculiar escena. 

Desde luego que viendo el tipo de árbol y el tronco que tiene, cualquiera pensaría que es imposible que un perro de esas dimensiones, sea capaz de llegar hasta ahí arriba. Las imágenes del momento en que un hombre y una mujer, que participaban en la batida se encuentran el percal, circularon como la pólvora en redes sociales. Ahora lo que está arrasando, es el vídeo del rescate del perro que protagonizó el hombre que se lo encontró. 

 

El perro ni si quiera es suyo, pero no duda un segundo en trepar como puede entre las enmarañadas ramas del árbol para subir al rescate. “Tiene collar con gps”, comenta el hombre cuando se acerca al animal en la parte más alta del árbol, intentando cogerlo para bajarlo en una delicada maniobra. El animal estaba tan arriba, que las ramas parecen no ser suficientemente resistentes como para aguantar el peso del hombre, pero poco a poco y con pies de plomo, consigue subir hasta él y cogerlo en brazos. 

 

Cuando todo parece haberse resuelto, toca la peor parte: bajar con el perro. El hombre pierde el pie un par de veces y parece incluso precipitarse al vacío, pero consigue sujetarse en un equilibrio imposible con el can agarrado como puede. Un compañero desde abajo intenta ayudarles, aunque la tarea resulta altamente complicada por la espesa vegetación de la zona. No sin pasar unos minutos de infarto, el hombre subido al árbol consigue descender algo y pasarle el perro al compañero que le intenta ayudar desde el suelo. Son segundos verdaderamente angustiosos, pero por fortuna, todo sale bien y el perro y el hombre consiguen descender sin sufrir daños.