Pasar al contenido principal
UNA ENFERMEDAD QUE AVANZA SIGILOSAMENTE

La sarna pone en jaque a los lobos de Zamora

Los venados de Cantabria, rebecos, machos monteses… La sarna no perdona y ahora, los cánidos de Zamora son los afectados por esta fatal enfermedad que si no se controla, puede tener un desenlace fatal para la especie.
La sarna afecta a las poblaciones de lobos de Zamora, poniendo en riesgo a todas las especies. (Fotografía: La Voz de Asturias) La sarna afecta a las poblaciones de lobos de Zamora, poniendo en riesgo a todas las especies. (Fotografía: La Voz de Asturias)

La Guardería Medioambiental advierte que la sarna está afectando ya a ejemplares de este cánido, que ha levantado el interés nacional e internacional para cazadores, biólogos y conservacionistas, pero que ahora se encuentra ante una grave amenaza que podría acabar con unas consecuencias fatales para la especie. 

 

La enfermedad en la región de Zamora no registra los niveles que ha alcanzado en otras áreas como Cantabria, donde los rebecos llegaron prácticamente a desaparecer en apenas 3 años y ahora los venados sufren el azote de esta terrible enfermedad. Los machos monteses fueron otra de las especies silvestres que sufrió los estragos de la sarna, y ahora le toca al lobo sufrir esta enfermedad “que se ve bastante desde hace unos años para acá, que avanza”.

 

Los agentes medioambientales son conocedores de la situación de la especie, que no es cosa reciente, y han podido observar ejemplares contagiados de todas las edades y sexos. Aseguran que además de la lástima que produce ver como una población salvaje sucumbe poco a poco bajo los efectos de una enfermedad letal, “es algo que da grima y asco, que no es bonito”

 

Ver un lobo sarnoso es una imagen que pocos pueden olvidar. “Su aspecto es lamentable. No parece un lobo”, aseguran algunos testigos que pudieron ver en primera persona un ejemplar que fue atropellado en Requejo. Los cazadores de la Asociación “El Tobar”, de Santovenia del Esla, también han sido testigos de como la sarna consumía a uno de los ejemplares de su coto. 

 

La sarna vuelve a ser objeto de preocupación, de todos aquellos que han podido comprobar como esta fatal enfermedad afecta cada día más a las poblaciones de animales silvestres. En Cantabria, Manuel Heras ha denunciado la falta de actuación y gestión de las administraciones, ante una epidemia que afecta a los venados y ahora empieza a contagiar incluso a las personas.

 

La superpoblación de lobos, motivo de la expansión de la sarna

 

Las poblaciones de lobos ascienden en número considerablemente desde hace algunos años, llegando a incrementar hasta en un 30% las poblaciones anualmente. Este crecimiento hace que la densidad sea cada vez mayor, lo que facilita el contagio y expansión de enfermedades como la sarna. Fuentes de la Guardería Medioambiental ponen de relieve que el número de lobos “puede ser un vector” a favor del contagio de la sarna, pero lo achacan más a que es una enfermedad parasitaria que está asentada desde hace tiempo. 

 

La Administración vuelve a ser un problema, ya que “no se invierte en salvar animales y la sarna tiene cura. Hay medicamentos para los perros. Pero haría falta una gran infraestructura” como expresan en el sector medioambiental.

 

La mala gestión, letal para las poblaciones silvestres

 

Jacobo de Pelo y Pluma (@pelo_y_pluma), nacido en Cantabria, ha sido testigo desde que nació de la evolución de las poblaciones y el medio natural de su tierra natal, ya que como cazador, son muchas las horas de monte que acumula a sus espaldas a pesar de su juventud. En 2007 vieron por primera vez lobos por la zona y poco a poco, comenzaron a ver cada vez más ejemplares, “vimos una loba muy gorda, a los tres meses vimos varios lobeznos. Al mes siguiente otros 3 cachorros. A los 5 meses a la vuelta de temporada vimos un macho grande y ahora, vemos una media de dos lobos al mes”

 

Tardaron poco en ver el primer lobo con sarna, pero desapareció y no volvieron a localizarlo. Jacobo asegura que el problema de Zamora es fruto de una mala administración, ya que no se están abatiendo los ejemplares sarnosos y se favorece así su contagio. En el 93 vivieron en su zona como la sarna masacraba los rebecos y pudieron también ver, el fruto que da una buena administración al respecto. “Empezaron a conceder precintos especiales para animales con sarna, se quemaban y luego se enterraban para evitar que volviera a brotar. Se consiguió acabar la sarna por decirlo así”, nos cuenta el joven cazador.

 

En el 2013 volvieron a darse nuevos casos de sarna. Por entonces gobernaba el Partido Regional Cantabro, quienes decidieron que la anterior gestión de la sarna estaba mal hecha “y que había que dejar que todos los ejemplares afectados se murieran solos y los que no les afectaba que siguieran vivos, pero el problema es que muy pocos sobreviven a la sarna”. 

 

El principal problema de esta enfermedad es su fácil contagio, ya que cuando un animal infectado se roza con alguna mata o árbol, cualquiera que venga y toque ese mismo lugar es susceptible de coger la enfermedad. “Los rebecos en verano bajan mucho por la umbría, entran en las zonas de los venados y como no se hizo gestión ninguna sobre la sarna y no se eliminaron los ejemplares de rebeco infectados, los venados se contagiaron”, denuncia Jacobo. 

 

Ahora ha llegado a Zamora donde empiezan a verse lobos con sarna, algo que para Jacobo es todavía más preocupante que su aparición en rebecos o venados, “porque los rebecos están en zonas donde coinciden con venados y solo durante alguna temporada, pero los lobos campean por zonas de corzos, de rebecos, de venados, de jabalíes… En zona de todo. En Macedonia por ejemplo, se tiene constancia de que todas las enfermedades que coja el lobo acaban contagiando a todas las especies, hasta el humano, por que el lobo está en todas partes”.