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la sala más grande de Navarra

Una sala cárnica de caza, paralizada con 8.000 kilos de ciervo y jabalí en el congelador

Consecuencia de la crisis sanitaria del coronavirus y el bloqueo para la exportación de productos, que les ha dejado con los congeladores llenos y 200.000 euros pendientes de cobrar.
La sala cárcnica Biurrun, en Murieta (Navarra). / Fotografia: El Español La sala cárcnica Biurrun, en Murieta (Navarra). / Fotografia: El Español

La otra cara de la moneda en esta crisis sanitaria, es la terrible crisis económica a la que nos enfrentamos, resultado de más dos meses de bloqueo y paralización absoluta. Uno de los sectores que se ha visto seriamente perjudicado es la industria cárnica, siendo aún más acuciada la crisis en la industria cárnica de caza. Las salas de despiece, están a rebosar y el mercado internacional, paralizado. 

El centro de caza Biurrun, en Murieta (Navarra), es uno de los grandes perjudicados. Biurrun es la mayor sala de recepción y despiece de carne de caza mayor de la provincia, trabajando fundamentalmente el jabalí, el ciervo y el corzo. Pero desde que comenzó el confinamiento por el Covid-19, su exportación de carne de caza a Europa quedó paralizada por completo y ahora, sus congeladores albergan en torno a los 8.000 kilos de carne. 

sala carnica de caza

La carne está vendida, por fortuna, pero al no poder hacer el envío, tampoco puede cobrar los 200.000 euros que le deben por ella. “Estamos parados esperando vender la carne y que abran la hostelería y dar curso a todo. Son siete mil seiscientos y pico kilos de jabalís, ciervos y corzos esperando que abran la hostelería en toda Europa para que lo destinado a exportación se vaya dando curso. Casi todo, unos cinco mil kilos son para exportación. Lo demás lo trabajamos aquí”, comentaba el propietario, Juan Biurrun, a Navarra.com. 

La situación parece la pescadilla que se muerde la cola, porque como comentaba Biurrun, “hay tres meses de paro absoluto y mucha incertidumbre sobre todo. La temporada de caza acabó en febrero. Tenemos miedo de que empiece la proxima campaña y no sabemos donde vamos a meter la carne. O lo sacamos o no podemos meter más. Si se ve una esperanza de que se trabaja... pero si no tenemos que cortar la compra”.