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la crisis en la hostelería, la falta de hábito de consumo y la PPA son factores clave en el desplome de precios

Por primera vez en la historia, no hay precio para la carne de caza tras la crisis del COVID

La caída en picado del consumo provocada por la crisis sanitaria del coronavirus, ha dejado las lonjas literalmente sin precio en España. Una situación altamente preocupante que marcará (aún más) la temporada.
Por primera vez en la historia, no hay precio para la carne de caza tras la crisis del COVID La carne de caza se desploma en lonja a niveles históricos.

Literalmente no hay precio. El consumo de carne de caza se ha desplomado a niveles históricos, provocando una caída tan acusada en el precio que ahora mismo, no existe un valor en las lonjas españolas. Se trata de una situación dramática, que indudablemente condicionará el desarrollo de una temporada de caza mayor, que ya de por sí se ha visto altamente perjudicada por la crisis sanitaria mundial de la COVID. 

Un mercado en blanco: no hay cotización en lonjas

Hemos hablado con Raúl Sánchez, gerente y fundador de Cárnicas Dibe, una empresa de proyección nacional e internacional con más de 30 años de experiencia en el sector cárnico, especializados en los productos procedentes de la actividad cinegética. “A día de hoy seguimos sin cotización en lonjas. El consumo de carne de caza es muy bajo y la venta nula. El mercado está prácticamente parado y al no tener precio de ventas, si hubiera que cotizar, serían precios muy bajos, lo que no es bueno para nadie”, explica Raúl.

carne de caza

El pasado 17 de septiembre, “se celebró la Lonja de Extremadura y se acordó no fijar precios, al no hacer venta real ni demanda de Europa. Vuelve a celebrarse Lonja de Extremadura el 5 de octubre y en Ciudad Real día 7”, así que todas las expectativas se centran en la evolución de la situación, pero sin mucha fe. El sector se enfrenta a una situación sin precedentes, a la que hemos tratado de dar explicación. 

¿A qué se debe?

Es una combinación de varias causas que, combinadas, han desembocado en una situación catastrófica para la carne de caza y el sector en general. “El principal problema es que no hay consumo. Nuestras carnes de caza se venden en la hostelería y la hostelería, no hace falta decir como está porque todos somos conscientes situación que ha provocado el COVID”, responde el gerente de Cárnicas Dibe. 

carne de caza

El segundo problema y no menos importante, es que a nivel doméstico en España, “no existe el hábito de consumo de carne de caza, aquí no se vende”. Por desgracia, en nuestro país la carne de caza “está destinada a la exportación a Europa y en Europa, tampoco nos están comprando porque tienen stock aún”, de haber permanecido cerrados durante tanto tiempo con la pandemia. 

El avance de la PPA 

Y un último factor, aunque no menos importante: la Peste Porcina Africana, (PPA). Los casos detectados en Alemania han hecho saltar todas las alarmas y la mala prensa de esta enfermedad, salpica a todas las carnes de caza. “Ahora es cuando los restaurantes cambian las cartas y los platos de invierno en Europa, tienen muy presentes la carne de caza. El problema es que con la PPA se están evitando los platos de caza”. 

A pesar de todo, Raúl es optimista y asegura que “confiamos en que, en estas próximas semanas se reactive el consumo y poder dar salida al género que tenemos las industrias cárnicas en stock”, aunque reconoce que “es una pena porque a veces entre los propios cazadores, no hay consumo de carne de caza. Somos malos embajadores de lo nuestro”.