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Más de 30 denuncias desde el desvede del corzo

Pillados en Guadalajara siete furtivos con visores nocturnos y silenciadores

El Servicio de Protección de la Naturaleza ha detenido a dos personas y está investigando a otras cinco en Guadalajara por varios delitos de furtivismo y tenencia ilícita de armas.
Furtivos corzo Guadalajara Cabeza de corzo incautada en un operativo por el Seprona.

Según informa el Instituto Armado en nota de prensa, a los presuntos delincuentes se les han decomisado varios artículos no permitidos, como visores nocturnos y silenciadores que utilizaban para sus fechorías.

 

Y es que desde la apertura de la veda del corzo, los delitos por furtivismo se han disparado, tal y como ocurre cada temporada. La provincia de Guadalajara, como indica la Benemérita, presenta ahora unas “inmejorables condiciones” para la práctica cinegética. Pero por desgracia, la situación es aprovechada por determinados individuos, en ningún caso cazadores, para delinquir. Aunque desde muchos sectores se relacione esta actividad ilegal con la caza, nuestro colectivo es el primero en condenar firmemente este tipo de actos.

 

En el marco de la lucha contra el furtivismo, el Seprona de la Guardia Civil ha cursado más de 30 denuncias relacionadas con este asunto, además de con la legislación de armas. Las patrullas de los municipios castellanomanchegos de Orea y Atienza han decomisado en estos operativos tres rifles, linternas de gran potencia, visores nocturnos, silenciadores y diversa munición.

 

Furtivos Guadalajara

 

La Guardia Civil también ha destacado el caso ocurrido el último fin de semana en el municipio de Estriégana, del que nos hicimos eco en este medio. Los agentes del puesto de Maranchón detuvieron a dos furtivos que trataron de atropellar a los guardas de un coto.

 
Además de a un delito por atentado contra agentes de la autoridad, a los furtivos también se les imputó otro por tenencia ilícita de armas. Y es que ambos portaban en el vehículo un rifle con silenciador, un visor y munición. Pero durante su huida, los furtivos habían escondido el arma en el interior de unos arbustos.

 

Furtivos Guadalajara

 
Los agentes pudieron comprobar que el rifle tenía el número de registro modificado. Los dos furtivos, J.G.F. y A.V.S., de 38 y 30 años respectivamente, tenían su domicilio en la provincia de Huelva. Tanto ellos como las armas incautadas, fueron puestos a disposición del Juzgado de Instrucción en funciones de guardia de Guadalajara.

 

Según el Seprona, esta treintena de operaciones están relacionadas con la apertura de la veda del corzo.

 

“Las conductas de furtivismo están tipificadas en los artículos 334 y 335 del Código Penal y pueden llevar aparejadas penas de prisión de seis meses a dos años, retirada de la licencia de dos a cinco años, retirada de los permisos de armas, el pago de los daños causados y el decomiso de los trofeos, además de las infracciones contempladas en la legislación, en este caso de Castilla-La Mancha, que prevé sanciones de hasta 60.000 euros”, detalla la Guardia Civil en un comunicado.

 

Furtivos en otros puntos

 

Ni mucho menos se trata de los únicos casos ni tampoco de la única autonomía afectada por la lacra del furtivismo.

 

Los primeros días de este mes de abril, nos encontrábamos con el caso de un delincuente que, tras abatir de forma ilegal un corzo, había escondido la cabeza del animal bajó el capó de su coche. Ocurrió en un coto castellanoleonés, en la comarca burgalesa del Alfoz. Lo notificaron los agentes del Servicio Territorial de Medio Ambiente de Castilla y León en su perfil oficial de Twitter.

 

Corzo capó coche

 

El furtivo fue sorprendido por los guardias a la salida del coto. Se le intervino tanto la cabeza del animal como el arma utilizada para su abate. Además de a la correspondiente multa, el infractor se enfrenta a una sanción que podría ser superior a los 6.000 euros.

 

Muy sonado fue también un caso acaecido en Torrejón de Ardoz. La Policía Nacional detuvo a dos hombres como presuntos autores de un delito contra la fauna cuando portaban siete cabezas de corzo, armas y diverso material. Los furtivos fueron pillados tras una persecución policial de más de 20 minutos por las calles de la localidad madrileña.

 

Corzos Torrejón