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Indignada con el presidente de la asociación agraria en Extremadura, Ángel Blanco

La Mesa Extremeña en Defensa de la Caza contra Asaja

Ángel Blanco criminaliza al sector cinegético ante la Tuberculosis bovina que el máximo responsable de la asociación agraria se ha encargado de politizar y enturbiar en lugar de buscar alternativas y soluciones reales.
mesa-caza-EXT-m La Mesa Extremeña en Defensa de la Caza ha arremetido contra el presidente de Asaja Extremadura.
La Mesa Extremeña en Defensa de la Caza quiere mostrar públicamente su rechazo a las declaraciones realizadas recientemente por Ángel Blanco, presidente de Asaja en Extremadura, quien ha criminalizado al sector cinegético extremeño ante el brote de tuberculosis bovina registrado.

De esta forma, el sector cinegético al completo y totalmente unido se revela contra el continuo acoso que está sufriendo y que lo ha convertido en los últimos meses en el objetivo principal de las críticas y amenazas de la asociación agraria. Los colectivos cinegéticos de la región están dispuestos a llegar a las más altas instancias europeas, si fuese preciso para ofrecer las explicaciones pertinentes ante esta situación.

Tras siete años de emergencia cinegética, en los que se han reducido considerablemente las poblaciones de caza mayor, el sector cinegético sigue concienciado y conoce que puede ayudar a solventar el problema. Por tanto, se seguirán controlando las poblaciones de ciervas y se controlará de forma extraordinaria a los jabalís en las zonas de caza menor y eminentemente agrícolas, pero todo ha de hacerse bajo un estricto criterio técnico, una adecuada planificación y unas pautas que no impliquen un perjuicio irreparable para la fauna cinegética.

En comunidades autónomas como Castilla-La Mancha, donde hay una densidad de caza mucho mayor, o en otras como Asturias o Cataluña, donde han tenido graves problemas con la tuberculosos bobina, el problema se ha solucionado con campañas de saneamiento en el ganado, con medidas en la gestión y un uso ganadero acorde con las circunstancias. Jamás se ha barajado la posibilidad de acabar con la caza mayor, ni tan siquiera se ha incidido sobre ella, puesto que la enfermedad afecta a los bóvidos, mientras que el jabalí sólo es el vector de transmisión.

Por todo ello, la Mesa Extremeña en Defensa de la Caza ha propuesto a la Administración y al grupo parlamentario Ciudadanos una serie de medidas que serían imprescindibles para la solución del problema, como son: 1.    Analizar el sistema de saneamiento.
2.    Realizar análisis en mataderos de todos los positivos, ya que se está dando la circunstancia de haber un alto índice de falsos positivos.
3.    Revisar cargas ganaderas en zonas de caza mayor y con alta prevalencia de tuberculosis.
4.    Comprobar los espoligotipos en zonas que no son de caza mayor.
5.    Analizar datos del Convenio existente entre administración y UEX, hacerlos públicos y ver realmente dónde reside el problema.
6.    Comarcalizar la caza y el aumento o disminución de cupos en base al Plan General de Caza.
7.    Incentivar y formar para la realización de una correcta gestión ganadera y una mejora en las fincas.

La Mesa considera que no se puede obligar al sector cinegético a cazar cuando no se deba y no se puede obligar a matar por matar, principalmente porque los cazadores no son asesinos. Los cazadores cuidan de los campos y la fauna, de modo que cualquier plan debe realizarse bajo una estricta planificación cinegética y no bajo la amenaza de sanciones si no se alcanzan las capturas estimadas.