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en la Serranía conquense

Una joven cazadora abate un sensacional venado en berrea de 16 puntas

Este es el sensacional venado de 16 puntas abatido por la joven cazadora Saray Blanco quien, acompañada de su pareja, disfrutó de un rececho con las primeras lluvias que culminó con éxito.
Una joven cazadora abate un sensacional venado en berrea Saray Blanco con su perrita Jara y el sensacional ejemplar abatido el fin de semana.

El relevo generacional en la caza está asegurado gracias a las jóvenes como Saray Blanco, quien además de ser cazadora, defiende la actividad cinegética de manera activa en sus redes sociales. Hemos hablado con ella, para que nos cuente como ha sido el lance al sensacional ejemplar de venado que ha conseguido abatir este fin de semana en Cuenca, en plena berrea.  

En este atípico 2020, las precipitaciones han sido una de las pocas cosas que han llegado con normalidad y antes que en campañas anteriores. Haciendo caso de las previsiones meteorológicas para el fin de semana, me dispuse a preparar los trastos habituales”, relata la joven, que armada con chubasquero y botas de agua, puso rumbo a la serranía conquense. 

La tarde del Viernes resultó infructuosa debido a que llovía con fuerza, condiciones meteorológicas que acarrean además que “las condiciones lumínicas no se correspondían con la hora que era”, así que decidieron dejarlo para el día siguiente. “El sábado amaneció húmedo, frío y con olor a tierra mojada, lo que haría una delicia el recechar por dentro del monte sin tener que prestar una especial atención a nuestro paso por debajo de chaparras y quejigos”

Saray Blanco

La lluvia ablandó el suelo y “el sonido producido al desplazarnos era casi nulo”. Así rececharon hasta que descubrieron “dentro de uno de los pinares, un grupo de ciervas con alguna gabata, pero no llegamos a ver al macho. El silencio sepulcral fue la nota predominante en un día que finalizó con el avistamiento de un joven gamo y un par de corzas". El domingo el día amaneció encapotado y con niebla, pero aún de noche salieron de nuevo a probar suerte. “Hubo incluso un punto de desesperación y parecía imposible “poder divisar a ese macho de ciervo con el que, de tratarse de un animal cumplido, poder culminar el lance”.  Fue entonces, cuando decidieron probar suerte reclamando con la turuta. “Mi pareja fue el encargado de efectuar el reclamo y tras varios intentos, se escucho un bramido de respuesta desde el interior de un barranco cercano, a lo que seguidamente fueron sucediendose replicas por ambas partes produciendo el acercamiento del animal hacia nuestra posición

"Cada vez le escuchábamos mas cerca y se comenzaba a oír su paso rompiendo las ramas secas de los pinos. Marcos lo vio y me susurró que me preparase, que venía por el testero de la derecha a unos 150 metros, pero yo no conseguía distinguirle aún”. Hasta que “por fin vi su silueta rojiza avanzando entre los pinos y ahora sí, pude meterle en el visor, coger aire y, aprovechando que el venado se paró a escuchar a ese oponente al que echar de su territorio, culmino el lance mandándole un proyectil del viejo .270 win a la paleta, cayendo sobre su sombra. La alegría es infinita y más cuando después de esperar un instante para cerciorarnos de que el animal yacía completamente inmóvil, Marcos me dice que ha podido verle perfectamente y que es un animal precioso que me iba a encantar. Llegamos al animal y después de los consabidos abrazos y felicitaciones, miro al cielo dando gracias a que el ciclo de la vida se vuelve a repetir y la magia de la berrea seguirá haciéndonos soñar temporada tras temporada”.