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empieza la "lucha" por los espacios entre animales y personas

Un jabalí por las calles de Tarrasa de paseo durante el confinamiento

El animal fue grabado desde una terraza, cruzando las calles y caminando por la acera a trote ligero, en mitad de una de las tardes de estos últimos días de confinamiento en los que la gente ha vuelto a salir.
El animal después cruzar la calle, siguiendo su ruta por la acera. El animal después cruzar la calle, siguiendo su ruta por la acera.

Hemos comenzado ya el proceso de “desescalada” como ha sido bautizado por el Gobierno, para intentar poco a poco recuperar la normalidad en nuestras vidas tras la grave crisis sanitaria del coronavirus. Poco a poco y bajo muchas medidas restrictivas aún, la gente ha vuelto a las calles a pasear con sus hijos o para hacer deporte, pero no son los únicos que pasean por las ciudades. 

Llevamos toda la cuarentena viendo como los animales salvajes han tomado las calles durante la reclusión en casa de las personas, que las había dejado vacías. Jabalíes, corzos, zorros, o hasta lobos y osos, han demabulado a su libre albedrío por aceras, parques y zonas vecinales, reclamando los espacios vacíos para sí. Pero ahora, las personas vuelven a salir poco a poco de sus “jaulas” y empieza la puja por los espacios urbanos entre hombres y animales. 

Recientemente un jabalí fue grabado durante su paseo por las calles de Tarrasa, municipio español de la provincia de Barcelona, donde algunas personas que se encontraban en la calle en ese momento, asistieron atónitas a la escena. El vídeo fue grabado desde uno de los balcones y se escucha de fondo a un hombre decir “me vuelvo al campo, yo paso”, con tono claramente cómico, aunque no sabemos si hace referencia al supuesto “pensamiento del jabalí”, o al del propio autor del comentario. 

La nueva situación a la que nos enfrentamos va a dejar muchas más escenas como ésta, y esperemos que no muchos roces entre fauna y seres humanos, pero es evidente que ha empezado ya la puja por estos espacios que durante el confinamiento, la fauna ha reclamado para sí y que ahora las personas, exigen de vuelta.