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encontró los restos de una vaca, cuatro terneros, dos venados y un rebeco

Un ganadero tras un ataque de oso: “Si no vienen los perros conmigo el oso me jode”

Es el escalofriante testimonio de Miguel “El Gemelu”, íntimo amigo de Michel Coya y ganadero, que al subir a buscar algunas reses que le faltaban, fue atacado por el oso que le está esquilmando el rebaño.
Un ganadero tras un ataque de oso: “Si no vienen los perros conmigo el oso me jode” Miguel "El Gemelu" con los restos de una de sus vacas. / Fotografías: Michel Coya

Por desgracia, cada vez de manera más frecuente, sale a la luz algún caso de ataques de osos a personas. El último de ellos, ha sido denunciado por Michel Coya en sus redes sociales y el protagonista, es íntimo amigo del comunicador. Tal y como relataba Michel, reproduciendo las palabras de Miguel “El Gemelu”, el ganadero atacado, “si no vienen los perros conmigo el oso me jode”. 

Tras la desaparición de varias vacas y terneros de su ganado, que actualmente se encuentran pastando en los altos de Caleao, -una aldea ubicada en medio del Parque Natural de Redes (Asturias)-, Miguel decidió subir a buscar a sus reses con la compañía de sus dos perros de raza Border Collie. Muy cerca de sus vacas, el ganadero encontró “muertos, en una pequeña superficie: una vaca, cuatro terneros, dos venados y un rebeco”.

restos de una vaca comida por un oso

Los restos de las matanzas del oso anunciaban su proximidad, pero el susto fue todavía mayor cuando el depredador apareció ante el ganadero “a treinta metros” y “primero se puso de pie para luego venirse hacia él”, según relataba Coya. En ese momento, respondiendo a las voces de Miguel, los perros “rodearon al oso ladrando, entreteniéndolo” y sus vacas acudieron al lugar, “consiguiendo entre unos y otros que torciese de dirección”.

Conmovido por el terrorífico testimonio de su amigo, Michel denunciaba la situación públicamente: “Conozco bien al «Gemelu», ganadero desde niño, buen conocedor del monte, una persona valiente. Reconocer una situación tan crítica como él hace, no deja lugar a la duda, aquello no fue una tragedia de milagro. Reconocer el miedo por tener que volver obligatoriamente a ver su ganado y buscar las que aun le faltan, pone en evidencia la indefensión que el mundo rural sufre. La gente de los pueblos está harta de que los ninguneen, hartos de escuchar a «especialistas de pacotilla» decir que los oso son tímidos y esquivos, que siempre huyen...mentiras y mas mentiras”.

Los ataques de oso se multiplican

Calero, Asturias

En los últimos tiempos, hemos tenido constancia del aumento significativo en los ataques de osos a personas en nuestro país. Este aumento en los ataques, es directamente proporcional al aumento de las poblaciones de plantígrados, que en la zona cantábrica ya supera con creces los 400 ejemplares. Y cuantos mas osos, mas encontronazos. 

A finales de junio un oso pardo atacó a un hombre que paseaba por un camino en León, que tuvo que escalar un árbol parapetado tras unos raíles antiguos, contra los que el oso descargó su furia. El pasado 23 de julio, cuatro osos atacaron en una misma noche un mismo rebaño de ovejas y hasta tres agentes tuvieron que acudir a la zona para intentar repeler a los plantígrados, en “una noche de pesadilla”, en la que las cargas de los osos se sucedieron hasta las 6 de la mañana.

Los ataques aumentan, la presión sobre los ganaderos no cesa y el campo se harta. El mundo rural reclama medidas de control y gestión de los grandes depredadores, porque una cosa es convivencia y otra muy distinta lo que están viviendo las ganaderías, condenadas o a la extinción o a seguir alimentando a lobos y osos.