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sino por causas infecciosas

Un estudio revela que el 67% de las muertes de oso cantábrico no son culpa del hombre

Los resultados del estudio basado en la necropsia de 25 cadáveres de oso pardo cantábrico, ponen de manifiesto la alta tasa de mortalidad fruto de etiologías infecciosas, al contrario que por la intervención humana.
Un estudio revela que el 67% de las muertes de oso cantábrico no son culpa del hombre Hembra de oso pardo (Ursus arctos) con sus crías.

Los animalistas se han encargado de culpar a los conductores durante años por el fallecimiento de osos en la Cordillera Cantábrica, sobretodo a raíz de que se hicieran públicas (y virales), las imágenes de un oso malherido en una carretera tras provocar un accidente. Ahora un estudio ha revelado la realidad de la mortalidad de los osos cantábricos que, lejos de ser fruto de la actividad humana, tiene sus principales causas en motivos naturales. 

El estudio se realizó a partir de las necropsias de 25 cadáveres de oso hallados y las muertes se clasificaron en base a dos criterios: las causadas o no por la actividad o intervención humana y las causadas o no por procesos infecciosos. De cuatro de los cadáveres fue imposible determinar la causa de la muerte, ya que se encontraban en avanzado estado de descomposición o incluso de algunos, solo se pudieron recuperar algunos trozos. En el resto, se observó como en el 67% de los casos los ejemplares fallecieron por motivos que no tienen que ver con la actividad humana. 

El 43% falleció por infecciones

Entre las causas se hallaron: lesiones traumáticas (que pueden ser fruto de peleas), traumatismos diversos de origen desconocido, intoxicaciones por hongos, hepatitis infecciosa… Se encontraron algunos casos también de envenenamiento por estricinina, otros que habían caído en lazos de acero ilegales e incluso alguno por disparo. En total, el 43% habían fallecido por infecciones, un dato que arroja luz a los expertos a nivel mundial, ya que poco se sabía sobre ello.

“El hecho de que un alto porcentaje de los animales murieran por causas de etiología infecciosa es de gran relevancia y contrasta con los datos de causa de muerte anteriormente descritos para otras poblaciones de osos a nivel mundial, donde las enfermedades infecciosas en ningún caso se describen como una causa relevante de muerte”, señalan los investigadores en La Voz de Asturias.  Y añaden: “más aún cuando la presencia de enfermedades infecciosas como la hepatitis infecciosa canina puede conllevar una reducción de la variabilidad genética de esta población por la muerte temprana de futuros progenitores”.