Pasar al contenido principal
En Villanueva de Argaño

Encuentran un jabalí destrozando el cementerio de un pueblo de Burgos

El jabalí causó grandes destrozos en las tumbas y objetos que encontró en el cementerio. Ha ocurrido en Villanueva de Argaño, provincia de Burgos y tuvo que intervenir el Seprona para evitar mayores consecuencias.
Jabalí cementerio Burgos El jabalí, tras causar varios destrozos, se encontraba arrinconado en otra zona del cementerio.

Suceso de serio calado el que ha ocurrido recientemente en el municipio de Villanueva de Argaño. En esta localidad burgalesa, el pasado viernes 29 de noviembre, un jabalí se coló en el cementerio y causó importantes destrozos. Tierra removida, flores, jarrones, lápidas o incluso algunas tumbas sufrieron daños.

Un vecino del pueblo paseaba con sus perros por la zona, cuando los animales empezaron a mostrarse nerviosos y se acercaron al lugar. Poco después, se alejaron. Alertado, el dueño de los canes avisó al funcionario responsable pensando que algo podía estar ocurriendo en el recinto.

Tal cual, al entrar en el cementerio, el hombre se encontró con el panorama y numerosos objetos y tumbas destrozadas. Unos daños que, en un principio, fueron atribuidos a varios animales. Pero al parecer, el responsable había sido un jabalí que se encontraba arrinconado en otro sector del cementerio.

Jabalí cementerio Burgos

Según relata Diario de Burgos, al notar la presencia humana, el cochino empezó a ponerse muy nervioso y agresivo, arramplando con todo lo que encontraba a su paso. Al ser primera hora de la mañana, el cementerio no se encontraba demasiado concurrido. No obstante, había algunas personas por la zona que se asustaron bastante.

El guarro fue avistado el mismo viernes 20. No obstante, el alcalde de la localidad, José María García, cree que el guarro anduvo varios días encerrado en el cementerio. El jabalí se pudo haber colado por algún orificio del muro o por una especie de escalón o cúmulo. Una vez dentro, la resultó imposible salir por altura de la tapia.

Cuando el guarro fue localizado y por miedo a una reacción más violenta, los vecinos avisaron a los miembros de Seprona de la Guardia Civil. Ellos mismo lidiaron con el animal. Finalmente, se consiguió que el jabalí saliera corriendo por la puerta principal del cementerio

Por el momento, el alcalde ha ordenado que los vecinos no arreglen los desperfectos de las tumbas, pues el seguro contratado por el Ayuntamiento se encargará de paliar los daños causados. Es necesario que acudan los peritos para cifrar el montante de los destrozos. El animal no era muy grande según el regidor. No obstante, al sentirse encerrado, su agresividad aumentó y de ahí los serios daños en las sepulturas.