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Los cazadores, al auxilio de los Ayuntamientos de Castilla y León

Crisis por el aumento de especies de caza mayor

El desproporcionado aumento de especies de caza mayor en Castilla y León, en especial corzos y jabalíes, ha llevado a la Federación de Caza castellanoleonesa a tender la mano a los ayuntamientos y ofrecer “auxilio” para la gestión de estas poblaciones.
accidentes corzo carretera Los corzos y jabalíes han provocado en algunas provincias de Castilla y León cuatro accidentes de tráfico al día en el último año.

La importancia de la gestión de las especies de caza mayor para evitar su desmedido crecimiento ante la falta de depredadores naturales vuelve a la actualidad cinegética. En esta ocasión son los cazadores de Castilla y León, por medio de su Federación, los que tienden la mano a los ayuntamientos para “gestionar el aumento de poblaciones de caza mayor de la mejor manera posible”.

Y es que el incremento “desproporcionado” de las especies de caza mayor, muy especialmente jabalíes y corzos, está suponiendo un quebradero de cabeza para los ayuntamientos que ven como los daños a la agricultura y los accidentes de caza provocados por especies cinegéticas van en aumento.

El colectivo de cazadores cree que esta situación crítica se debe, entre otras razones, “al abandono del campo, la cuestionada gestión de los montes, la falta de desbroces adecuados, las dificultades normativas y su aplicación por la Administración y el peculiar tratamiento que a cualquier autorización sobre caza se suele dar por cada uno de los Servicios Territoriales de Medio Ambiente”.

Con este panorama, la federación que preside Santiago Iturmendi se ha ofrecido a colaborar para gestionar correctamente las poblaciones desmesuradas de especies de caza y minimizar sus consecuencias indeseables. Daños a la agricultura y accidentes de tráfico son las dos grandes lacras que provoca este aumento de ungulados con datos que no deben dejar indiferente a nadie como que “en el último año en algunas provincias han provocado una media de casi cuatro accidentes diarios por irrupción de especies silvestres en las carreteras. El incremento de conejos en algunas provincias obliga a la caza continua de la especie para remitir daños al cereal, más visibles en estas fechas”, apuntó Iturmendi.

Este problema ya ha provocado que la Consejería de Fomento y Medio Ambiente se reúna con los sindicatos agrarios y ganaderos y con la Federación de Caza para estudiar este problema y buscar soluciones conjuntamente. En este sentido, la federación ofrece a todos los ayuntamientos de cada provincia la colaboración con la entidad que titularice la caza, bien sea el propio consistorio, la Junta Agropecuaria Local (JAL) o el Club de Cazadores del término.

La propuesta de los cazadores

La oferta consiste en apoyo técnico para manejar de manera sostenible el coto y asesorar al grupo de cazadores de las posibilidades concretas que se hacen más factibles dentro de las estructuras federativas. “Pondremos a su disposición expertos en las ramas medioambientales, biológicas y veterinarias. También expertos en derecho y en el aspecto legal deportivo”. A la vez, y dada la situación de algunos pueblos y pedanías, donde los cazadores del lugar no sean suficientes para el control regulado de las especies y sus daños, la Federación ofrecerá grupos de cazadores reclutados y controlados por esta entidad para organizar la regulación poblacional de especies (jabalí, corzo, conejo, etc.) que sea necesaria, atendiendo siempre a las condiciones de cada territorio y a las directrices de sostenibilidad para las especies.

Se ha iniciado ya la propuesta de la Federación de Caza por parte del presidente, Santiago Iturmendi; el presidente honorífico, José Luis Garrido, y los delegados de las provincias Jesús Hernández y Luis Carlos Prieto, respectivamente, aprovechando dos reuniones técnicas de las diputaciones de Valladolid, el pasado mes de diciembre, y esta semana en Burgos.