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Cazan en Guadalajara uno de los mejores corzos de la historia, que podría ser segundo del ranking nacional

Se trata de uno de los corzos más importantes de esta temporada y seguramente de la historia, abatido por Gonzalo Marián, quien nos ha concedido una entrevista y nos ha contado el brutal lance en el que consiguió abatirlo.
Cazan en Guadalajara uno de los mejores corzos de la historia El cazador, Gonzalo Marián con el espectacular trofeo

Hace cuatro días que el cazador Gonzalo Marián Vicente, se hizo con el corzo de su vida en un lance de infarto en Guadalajara. Pero casi con toda certeza, va a ser un corzo que de mucho que hablar de ahora en adelante, porque con los 229,75 puntos de su primera medición en el taxidermista, se va a ganar un hueco en el top de los mejores corzos de la historia de España. 

corzo oro

El espectacular animal de unos cuatro años de edad, como nos contaba el propio Marián, ha tenido un peso de 850 gramos “después de cuatro días al sol secándose”, y “solo en volumen ha conseguido 130 puntos”. Se trata sin lugar a dudas de uno de los corzos más importantes de los últimos 10 años, que además, con sus 11 puntas y su singular y cautivadora belleza, se ha convertido en un fenómeno viral en las últimas horas. 

corzo oro

Soñando con él desde la temporada pasada

La guinda del pastel para semejante trofeo, ha sido un lance espectacular y sufrido, en el que Gonzalo pensó muchas veces que había perdido el corzo para siempre. “Ya lo vimos el año pasado”, nos contaba a la vez que relataba las múltiples salidas que hicieron intentando volver a verle durante la temporada pasada, que culminó sin éxito en la tarea. 

“El año pasado ya era un oro. Ya le vi que era un corzaco y que tenía algo raro en la cabeza, aunque no esto que tiene ahora”, relataba Marián. Pero la fortuna ha querido darle una nueva oportunidad y premiar su perseverancia, ya que en cuanto ha podido desplazarse y comenzar a cazar, “hemos ido varias veces a por él en un sitio de monte muy complicado”.

Un lance de infarto para un corzo de ensueño

corzo oro

Esta vez “hice la misma operación que la otra vez cuando le vi, me asomé a un sitio en un alto que hace cuesta y como ahora están en celo, empecé a oír ruiditos justo por debajo”, relata Gonzalo todavía con una emoción incontenible. “Llevaba el rifle en el hombro y el trípode en la mano y los ruidos cada vez se escuchaban más cerca. Justo en el momento en que iba a coger el rifle, empecé a ver las puntitas de las cuernas acercándose a mí, a 12 metros de distancia”, sigue relatando el cazador. 

Y a esa distancia tan corta, “se me quedo mirando como 20 segundos… ¡Y yo con el rifle en el hombro! Estaba rezando «por favor, por favor no te vayas» y tuve la suerte de que se empezó a tranquilizar y empezó a andar, pero sin dejar de mirarme. Se tapó un segundo con una encina y yo inteté aprovechar para bajar el rifle y nada, me escuchó y salió corriendo ladrando como un loco”.

corzo oro

El corzo corrió hasta refugiarse en el pecho de enfrente, donde Gonzalo le vio un segundo y “le tiré, pero cuando apreté el gatillo sabía que iba tarde y cuando llegó la bala, ya no había corzo”. El animal salió corriendo y ladrando a todo pulmón, y fue entonces cuando el cazador se abatió en el desánimo.

Pero el instinto innato del depredador no le dejó desistir y como si supiera cuál iba a ser la querencia del animal, “me quedé un poco a mano izquierda a ver si salía el corzo, pero ya lo daba por imposible”. Y en ese momento, apareció la corza a unos 170 metros y tras ella, el macho, que  “salió un momentito del monte y se fue a por la corza, pero esta vez yo ya estaba preparado y le tire a un poco menos de 170 metros. Le pegué en la paletilla y le salió por el pecho, así que allí se quedó fulminado”.

corzo oro

La sorpresa final llego en el momento de cobrarlo, porque “te supones que es un corzaco, pero cuando llegas allí…”, suspira y resopla reviviendo el momento antes de terminar la anécdota, asegurando que “yo cuando le vi no sabía… pensé que había matado el corzo más grande de España”. Y no es para menos. Enhorabuena una vez más Gonzalo, un corzo de una vida.