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Se ha refrendado en un acto de la Asamblea Rural

Cazadores y mundo rural, parte de la solución para frenar el cambio climático

En un acto celebrado por la Alianza Rural, se ha quedado patente que los colectivos que forman el mundo rural, entre ellos los cazadores, son fundamentales en la lucha contra el cambio climático.
Cazadores cambio climático Miembros de varios colectivos rurales que asistieron a la finca Cerro Longo.

En el marco de la celebración de la Cumbre del Clima en Madrid, Alianza Rural ha citado a los protagonistas del campo en la finca Cerro Longo de la Sierra de la Comunidad madrileña para escuchar sus preocupaciones e inquietudes sobre cómo les afecta el cambio climático, siendo los primeros perjudicados en un problema global. Asimismo, se proponen como parte de la solución al ser conservadores medioambientales. 

En un acto que ha contado con la asistencia de representantes de distintos grupos políticos como Marcos de Quinto (Ciudadanos), Rocío Monasterio (Vox) o Carmen Navarro (PP), además del Director General de Agricultura y Ganadería de la Comunidad de Madrid, José Luis Sanz. Se ha insistido en un concepto fundamental: los hombres y las mujeres del campo gestionan el 80% del territorio mientras, hoy en día, únicamente el 19% de la población es rural

Cazadores cambio climático

Además, ese marco ha servido para concienciar que el abandono de nuestros campos supone su muerte y, en consecuencia, su desertificación y su desaparición. Por ese motivo, el reto climático, como gran revolución ambiental verde, debe ir de la mano de los principales protagonistas junto con la ciencia y la tecnología. 

Dos agricultores de la zona de Arganda del Rey, Marisa Cediel y Cipriano Guillén Sanz, han alzado la voz para decir que “los jardineros que tienen todo gratis en nuestras localidades somos los agricultores, que somos los encargados de mantener el medio ambiente, pero también somos empresa y tenemos que comer. Por eso, ciencia e innovación son fundamentales para garantizar el futuro”. 

Fermín Bohórquez y Marco Antonio Navacerrada, como ganaderos, uno de bravo y otro de ovino, animaron a la sociedad a conocer el campo y a conservarlo. En el caso del criador de bravo, reconoció que “con la llegada del toro comenzó la vida en la dehesa. Me di cuenta de que los ruidos de la finca cambiaron, porque el toro permitía una convivencia con más variedad de especies autóctonas y percibí un campo más alegre”. Y en el caso del ganadero de ovino, resaltó el papel de la ganadería ante el fenómeno de la despoblación. 

La caza como solución

La caza como actividad necesaria para el equilibrio y mantenimiento de un ecosistema adecuado de cara a paliar los efectos de cambio climático, fue el argumento expuesto por los cazadores. Pilar Fernández y José Maderuelo insistieron en dos conceptos clave. "En primer lugar, las especies silvestres son las primeras que acusan los efectos de cambio climático y los cazadores son quienes paliamos los efectos con agua y comida no sólo de las especies cinegéticas, sino de toda la fauna silvestre", defendieron. En segundo lugar, afirmaron que "una correcta gestión forestal y cinegética contribuyen a un monte más saneado para prevenir los efectos como la erosión o los incendios forestales".

Cazadores cambio climático

Representando al colectivo de la mujer rural, participó Ángela Delgado Díaz, quien subrayó la importancia del mantenimiento de los pueblos para garantizar la conservación de un tejido rural fuerte y sólido.  Hizo un “llamamiento al sentido común, porque no podemos cuestionar que una vaca contamine más que los vehículos de nuestras ciudades”.

Acompañando el discurso del campo, la ciencia estuvo representada por el catedrático en Edafología, Rafael Espejo. Este impartió una ponencia el pasado 5 de diciembre en la zona Verde de COP25, y sostuvo que el suelo de las actividades del medio rural contribuye a mitigar las emisiones del CO2.

Esta acción, conducida por Lucía Martín, como coordinadora de la Comisión Ejecutiva de Alianza Rural, contó con la intervención de la directora de la Fundación Antama, Soledad de Juan, quien reivindicó el valor del campo y la importancia de trasladar la realidad del medio rural a los ciudadanos. Y finalmente, los directivos de Alianza Rural, José Luis Urquijo y Pedro Barato, como presidente de la entidad, cerraron el evento insistiendo en una idea fundamental: “los agentes del campo somos parte de la solución para frenar el cambio climático, no somos el problema”.