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ya han denunciado en los Juzgados de Madrid

Cazadores denuncian la presencia de grupos furtivos organizados en Zamora

Los cazadores se hartan de la aparición constante de cuerpos sin cabeza en los cotos de la provincia y los propietarios y titulares de los cotos se organizan para detectar la actividad ilegal en la zona.
Uno de los muchos cuerpos sin cabeza encontrados en los cotos alisteños. Uno de los muchos cuerpos sin cabeza encontrados en los cotos alisteños.

Gestores, titulares cinegéticos, propietarios de cotos, arrendatarios y cazadores de la zona de Aliste, en Zamora, se han organizado para combatir juntos el aumento descontrolado del furtivismo, con la firme sospecha de que se trata de “grupos organizados” para la delincuencia. Mediante un grupo de Whatsapp, los cazadores “hablamos de temas de gestión, de pérdida de perros, de si hay constancia de actividades ilícitas”, manteniendo así un control diario sobre la aparición de cuerpo sin cabeza por los cotos alisteños.

Queremos limpiar de mierda la comarca y que ayuntamientos y la gente no contrate a personas conflictivas”, reflejaba con desesperación y contundencia uno de los cazadores implicados. “Los pastores comenzaron en la primavera del pasado año, a encontrar restos de venados”, relataba uno de los cazadores, narrando cómo empezaron sus sospechas sobre la presencia de bandas organizadas de furtivos. En el coto de Rabanales fueron hallados tres ciervos con la cabeza cortada.

Osamentas y restos de cuerpos aparecían cada dos por tres en los cotos de Samir, Alcañices, Moveros, Valer, Fradellos y otros tantos, por lo que hartos de la situación, los cazadores comenzaron a organizarse. Iniciaron la investigación por su cuenta, apoyados por la guardería de sus cotos y ellos mismos, intentando frenar la escalada en el furtivismo de la zona que asolaba sus cotos.

Las sospechas recaen en "amigos", algunos con raíces en la zona, "que se dedican a ir por las noches con térmicos y faros infrarrojos por los cotos de los demás y a matar todo lo que se mueve”, as’i como en la posible existencia de bandas organizadas que actúen por las noches, aprovechando sus sus recorridos nocturnos para "abatir los animales, luego cortan las cabezas y, de esta forma, dejan la zona como un solar”.

Estas prácticas furtivas han sido puestas en conocimiento de las autoridades y de la Guardia Civil que, según fuentes cercanas, "están haciendo lo posible" por practicar detenciones, además de que ya hay una denuncia interpuesta en los Juzgados de Madrid por algunos de los titulares de los cotos afectados, quienes ponen de manifiesto que son pocos efectivos para tan extenso territorio y para perseguir este tipo de, por ahora, presuntos delitos.