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La orden ha sido publicada en el boletín regional

Los cazadores de Aragón podrán moverse para controlar conejo, jabalí, ciervo, corzo y cabra montés

El Gobierno aragonés considera que la caza es necesaria para controlar las poblaciones de conejo, jabalí, ciervo, corzo y cabra montés, ya que causan importantes daños en agricultura y ganadería, además de causar accidentes de tráfico.
Los cazadores de Aragón podrán moverse para controlar conejo, jabalí, ciervo, corzo y cabra montés El conejo y el jabalí son dos de las especies que se podrán controlar.

Aragón es otra de las comunidades autónomas que permitirá la movilidad de los cazadores por todo el territorio regional para establecer controles poblacionales de determinadas especiales. Según detalla el boletín oficial de esta autonomía, la justificación se debe a los daños agrícolas y ganaderos, así como al riesgo de accidentes de tráfico.

En cuanto a las especies que deberán ser controladas se trata de controlar conejo, jabalí, ciervo, corzo y cabra montés. Como explica el Gobierno, la sobrepoblación “se traduce en graves daños económicos para la agricultura y la ganadería, tanto por la pérdida directa de producciones como por la afección al estado de la sanidad vegetal y animal, como es el caso del riesgo de propagación de la peste porcina africana a través del jabalí. Además, la superpoblación de estas especies puede alterar la estabilidad de los ecosistemas y compromete la seguridad vial”.

Antes de ejercer estos controles, los cazadores necesitarán una declaración responsable por parte de los titulares del coto o municipio afectado, donde se determine la “necesidad” de controlar las poblaciones cinegéticas de la zona. Asimismo, el cazador que se encuentra en un territorio confinado, también debe portar este documento acreditativo tanto en el viaje de ida como en el de vuelta. Tras la acción de caza, se deberá regresar a pernoctar a su municipio de partida y respetando siempre los horarios establecidos por el toque de queda.

Como es evidente, deben respetarse en todo momento las medidas de seguridad impuestas por la pandemia, como mantener la distancia interpersonal de un metro y medio y, en caso de no poderla mantener, usar la mascarilla incluso siendo una práctica al aire libre. Tampoco podrán reunirse durante las cacerías grupos de más de seis personas, excepto cuando se trate de personas convivientes.