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El afortunado, Miguel López, nos cuenta su experiencia

Un cazador español abate un soberbio jabalí en una batida en Bélgica

Miguel López Moritán es un cazador español afincado en Bélgica. Recientemente, ha abatido un soberbio jabalí en este país con unas espectaculares defensas, que ha pesado más de 120 kilos en canal.
Jabalí batida Bélgica Miguel López junto a su jabalí abatido en Durbuy, en Bélgica.

Turquía, Italia, Portugal, Francia, Bélgica… Además de en España, en estos países se encuentran también algunos ejemplares dignos de recuerdo. En esta ocasión, la historia que traemos se ha desarrollado en suelo belga. 

El protagonista ha sido Miguel López Moritán, un cazador español que ha logrado cobrar un tremendo jabalí en una batida. La carta de presentación del guarro, 120 kilos en canal y más de 9 centímetros de colmillos al aire. Casi nada. En Cazavisión hemos hablado con él en exclusiva y nos ha contado los detalles de esta apasionante jornada.

Miguel es oriundo de Campo de Caso, una parroquia de Asturias, aunque vive en Bélgica. Un par de veces al mes, viene a España a participar junto a sus amigos en las batidas del norte, algo que repite desde hace años. Aunque en esta ocasión, no ha sido en nuestro país donde ha vivido la experiencia.

Jabalí batida Bélgica

Según nos cuenta, queda patente que Miguel es un cazador experto y curtido en estas lides. Dice que todo se lo debe a su primo Ramón Valdueza, quien le ha enseñado los secretos que encierra el monte. Entre sus compañeros de caza, el popular Michel Coya, con el que comparte jornadas de alta montaña.

Una batida en 'la ciudad más pequeña del mundo'

La batida que este cazador nos ha narrado se desarrolló en la localidad belga de Durbuy. Popularmente, esta villa es conocida entre los turistas y viajeros como ‘la ciudad más pequeña del mundo’ por sus reducidas dimensiones, inalteradas desde hace años.

Miguel nos cuenta que el bosque en que tuvo lugar la batida está dominado por pinos, robles y bastante pradera. Aquí, habitualmente se cazan tanto jabalíes como corzos, estos últimos controlados por los responsables del coto.

122 kilos en canal

El día de la cacería, Miguel estaba acompañado de su amigo Jean Pierre de Meester, quien le consiguió la batida. La jornada fue muy fría según explica nuestro amigo. 

Ya en su puesto, durante la primera echada de la tarde, a Miguel se le presenta un jabalí de unos 50 kilos. El animal pasa tan solo a 10 metros de él. No obstante, no lo intentó, ya que el animal no salió a la línea de tiro. En Bélgica, no está permitido disparar si los animales no han pasado esta línea de tiro. Asimismo, los cazadores deben respetar unos ángulos de 30 grados para poder disparar. 

Jabalí batida Bélgica

Tras pasar de largo, el enorme jabalí aparece en escena al final de la tarde. Miguel escucha los perros a lo lejos. De pronto, ve bajar una gran mancha negra a unos “150 o 180 metros”. “El jabalí venía sin perros detrás y me decidí a mirar y observar antes de tirar”, cuenta el aficionado asturiano.
 
En un instante, cuando está a unos 100 metros de Miguel, el jabalí se detiene para, presumiblemente “para levantar la cabeza escuchar el rastro de los perros”. Es el momento perfecto. Con el objetivo franco, Miguel aprieta el gatillo y ve “cómo el animal acusa el tiro y se mueve unos 15 metros hasta que cae”. Un disparo que va al lugar óptimo, “detrás de la paletilla, en pleno corazón”.

“En ese momento intuía que era un jabalí de gran tamaño, pero no sabía exactamente la boca que tenía”, explica Miguel. La confirmación llega cinco minutos después por boca de un perrero. A través de la emisora, el cazador escucha que el jabalí recién abatido es “increíble”

Jabalí batida Bélgica

Lo dicho, 122 kilos de peso en canal y 9 centímetros  de colmillos a la vista. “Muchos amigos me han insistido para que lo homologue porque dicen que es medallable. Pero sinceramente, a mí no me importa, lo bonito es el día pasado con los amigos y los recuerdos del lance”, nos narra Miguel López.

Para hacerse con el guarro, el aficionado utilizó un rifle Blaser Carbon Success con calibre del 30-06, munición RWS Evolution Hunting de 184 grains y un visor Swaroski z6i 1-6x24. 

En cuanto a la campaña, Miguel explica que está teniendo mucha suerte y está cazando en todas las batidas a las que ha asistido, alrededor de una decena. “Llevo dos ejemplares de media por día”, confirma. 

López Moritán no ha querido dejar pasar la ocasión para mostrar su agradecimiento a Ángel Álvarez Nieva, gran amigo suyo y cazador de Llanes, que se ocupa de todas sus taxidermias. “Tiene mucha experiencia y todos los días aprendo mucho de él”, ratifica Miguel con aprecio a este veterano aficionado.

 

(Texto: Manuel L. Luengo / Fotos: Miguel López)