Pasar al contenido principal
Con la compañía Cazaitor, en Cáceres

Cazado en espera un enorme jabalí albino y medalla de oro

Hace unas semanas nos hacíamos eco del abate de un extraordinario jabalí albino en una batida de principios de temporada en Cataluña. Pues bien, la caza de otro increíble jabalí blanco vuelve a ser protagonista en nuestra web, como os contamos ahora.
Jabali_Albino_Medalla_Oro_G Sensacional jabalí albino cazado en espera por Juanjo con Cazaitor.

En las últimas semanas, coincidiendo con la temporada general de caza mayor, son muchas las noticias de abates de fabulosos jabalíes en nuestro país, especialmente en las modalidades de montería y batida, que hemos publicado en cazavision.com.

Sin embargo, en esta ocasión, no fue ni en montería ni en batida donde se cazó el espectacular jabalí del que os informamos a continuación, sino en aguardo nocturno, sumando muchos enteros a este abate el hecho de que el ejemplar, además de medalla de oro, fuese albino, es decir, un enorme guarro blanco con unas magníficas defensas.

Pero quién mejor que el organizador de esta especial espera, Aitor Sánchez, para que nos cuente más detalles de la misma en forma de la siguiente crónica: “CazAitor vuelve a dar el campanazo, en esta ocasión, con otro espectacular jabalí, medalla de oro, cazado en aguardo por un cliente. Pero más allá del trofeo, lo que le hace aún más especial es que se trata de un ejemplar albino.

Organizador y cazador, con el fabuloso guarro.

Conocía la existencia de este ejemplar, que había sido visto en alguna ocasión por los ganaderos de la zona. De modo que comencé a seguir sus pasos y buscarle sus querencias. En definitiva, a fijar su zona de campeo.

Coincidiendo con la luna de noviembre, ya lo tenía fijado en una zona de dehesa, donde frecuentaba algunas encinas de bellotas dulces. Y marcando su huella también en el barro fresco de una charca próxima.

Tras el estudio de los aires de la zona, emplazamos a nuestro amigo Juanjo (cazador) para intentar cobrar este precioso animal, pero sin contarle que se trataba de un jabalí albino. Tan sólo se le dijo que se trataba de un ejemplar único.

De este modo, la sorpresa fue mayúscula cuando el cazador por fin pudo contemplar la imponente y brillante silueta del jabalí recortada tras la luz de la luna. Cazador y guía se fundieron en un fuerte abrazo porque habían conseguido, sin duda, un ejemplar extraordinario”.