Pasar al contenido principal
Llevaba siguiendo al animal desde junio

Caza un tremendo jabalí oro de 140 kilos tras varios meses de esperas

El cazador llevaba cinco meses siguiéndole la pista al jabalí, que siempre conseguía darle esquinazo. Incluso con la boca partida, este tremendo cochino de 140 kilos ha sido medalla de oro.
Caza un tremendo jabalí oro de 140 kilos tras varios meses de esperas Diego junto al enorme jabalí que pudo abatir finalmente.

En Cazavisión hemos hablado con Diego, un joven cazador que ha abatido recientemente un tremendo jabalí de ensueño. Desde que le comenzó a seguir la pista, allá por el mes de junio, han sido muchas las noches de aguardo que ha necesitado hasta cobrar este gran ejemplar.

Como decimos, fue el padre de Diego (y mentor en el mundo de la caza), quien avistó en junio las huellas del guarro. Él mismo aconsejó a su hijo insistir en esta zona, sabiendo que algún día tendría su recompensa. Desde este momento, el joven aficionado tuvo controlado al jabalí.

Jabali oro 140 kilos

Diego y su hermana con el jabalí cazado.

Un cochino muy astuto

El astuto cochino se la jugó a Diego varias veces. “No pudimos efectuar el disparo, ya que nos cogía el aire, o ni siquiera asomaba estando nosotros de espera”, nos explica el joven. Pero los reiterados daños en las parcelas de la zona, así como la presencia de esas “huellas gigantes” les animaban a seguir intentándolo.

Jabali oro 140 kilos

En una de esas innumerables esperas, Diego se encontraba con su hermana en el puesto cuando un enorme ruido les dejó helados. Era el jabalí, que había atravesado unos zarzales e iba en dirección a una baña. La luz de la luna les permitió divisar cómo la enorme silueta del animal les dejaba perplejos.

Diego y su hermana tenían el corazón en un puño. A 150 metros de distancia estaba el jabalí de sus sueños “plenamente confiado”. Cuando se puso de costado, el joven disparo su rifle Tikka de calibre 270 WM y el animal cayó a plomo.

Jabali oro 140 kilos

En la báscula, el jabalí arrojó la friolera de 140 kilos. Pero lo mejor estaba por venir. El grosor de las amoladeras y la anchura de las navajas llamaban muchísimo la atención. Poco ha importado que el animal tuviera las defensas partidas. Ha sido medalla de oro con 111 puntos. “Una locura”, nos relata el joven.