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En Zamora

Caza por sorpresa un gran jabalí tuerto con una boca tremenda

Carlos Blanco, uno de nuestros cazadores más destacados, cazó recientemente este enorme jabalí en Zamora. El animal pesaba más de 125 kilos y le faltaba un ojo. Además, tenía unos colmillos tremendos que el cazador no se esperaba.
Caza por sorpresa un gran jabalí tuerto con una boca tremenda Carlos Blanco posa con el enorme jabalí que cazó en Zamora.

Carlos Blanco es un asiduo en Cazavisión, protagonizando siempre cacerías muy exitosas en varios lugares de la Península Ibérica. Si hace no muchas semanas nos sorprendíamos con su espectacular doblete de venados en berrea en Gredos, en esta ocasión ha abatido otro gran ejemplar, un jabalí de grandes defensas durante una espera en Zamora.

Zona de jabalíes…y de lobos

El aficionado abulense estaba en una zona donde los jabalíes se acercaban con asiduidad a comer, aunque aquí también suelen merodear los lobos algunas veces.

Al llegar al comedero, reconoce que no se ocultó demasiado, simplemente “detrás de unas jaras que nos no nos tapaban casi ni a mí ni mi compañero”. A media tarde, ya empezando a anochecer, empezó el movimiento.

Sobre las 7 de la tarde entró un cochino al comedero de buen tamaño. Carlos notó a bastantes metros cómo algún lobo se movía también por la zona, con la intención de asediar a los guarros. En estas, el cánido que había visto salió huyendo dirección al monte.

El jabalí que estaba en el comedero también se esfumó corriendo. Algo se avecinaba. De pronto, a la derecha de la postura de Carlos, en mitad de una pradera, apareció por sorpresa un cochino enorme que no tenían localizado con anterioridad.

Jabalí Carlos Blanco

La noche estaba iluminada por una gran luna, por lo que pudieron divisar a la perfección el buen porte del guarro. Lo estuvieron viendo más de cinco minutos e, incluso, llegaron a pesar que era hembra porque no distinguieron los colmillos. “El animal estaba todo el rato hozando”, relata Carlos.

Poco a poco, el jabalí se fue acercando hasta ponerse a unos 30 metros de distancia. Cuando se colocó de costado, ya pudieron apreciar al guarro en todo su esplendor gracias a la luz de la luna.

Carlos decidió tirarle y acertó con el disparo. A pesar de ello, el animal pegó un arreón de unos 40 metros y, finalmente, cayó muerto. “El tiro fue al sitio, pero estos animales tienen un aguante enorme”, nos explica Carlos Blanco.

​Jabalí Carlos Blanco

Como él mismo nos reconoce, un jabalí de este porte no sale todos los días. No llegó a pesarle, pero Carlos trabaja en el sector del porcino porque regenta un matadero, y calcula que pesaba más de 125 kilos. Detalla que era “un tanque”.
En las fotos se aprecia además la espectacular boca del guarro, con unos colmillos que rondaban los 10 o 12 centímetros por fuera. Era además un animal bastante adulto. A poco que tenga por dentro, las navajas bien pueden llegar a los 20 centímetros. Además, al jabalí le faltaba el ojo izquierdo, señal de alguna posible pelea.