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En Barberá de la Conca (Tarragona)

Caza un magnífico jabalí 'plata' tras una dura lucha con los perros

En el coto de Barberá de Conca, en Tarragona, Antonio Pau Vila fue el afortunado cazador que abatió este magnífico jabalí. Y lo hizo en la única ocasión que se presentó. Desde que comenzó el lance, cochino y perros protagonizaron una dura pugna.
Jabali plata Tarragona Antonio Pau Vila, posando con el jabalí que abatió en Barberá de Conca.

Los ecos de la temporada montera siguen resonando. Y es que aunque haya que esperar a la próxima campaña para volver a disfrutar de los tiros a jabalíes, venados, gamos y muflones, aún siguen llegando noticias sobre esos abates singulares que se han producido en los últimos meses. 

En esta ocasión, la nueva crónica que narramos en Cazavisión, tuvo lugar en 2019, concretamente el 6 de octubre en el coto de Barberá de la Conca, un pequeño pueblo de la provincia de Tarragona. En este cazadero, Antonio Pau abatió un magnífico jabalí medalla de plata.

La cuadrilla de Antonio partió con 25 cazadores en dirección a la mancha. Como él dice, la batida arrancó “después de un buen almuerzo, como empiezan todas estas jornadas”. El cochino en cuestión, tardó un par de horas en hacer acto de presencia. Lo notó por los fuertes ladridos que sonaban tras un cañizal. Y allí, también estaba el cochino.

Jabalí plata Barberá

Según cuenta Antonio, hubo un rato de dura lucha entre el guarro y los perros, que no dejaban de acosar al animal. Todo el tiempo, los canes iban pegados y el jabalí no dejaba de enfrentarse a ellos. Era tal el tumulto, que el cazador no veía ocasión de tirar al cochino por ningún lado. 

Así continuó un tiempo la batalla entre las cañas, con jabalí y perros enfrentándose. Las tremendas defensas que portaba el guarro, podían hacer temer lo peor. Por suerte, ningún perro terminó herido. De pronto, la ocasión se presentó para Antonio y, según nos cuenta, parecía la única.

Jabali plata Tarragona

Cuando salió finalmente de las cañas, el jabalí llevaba los perros encima, el disparo era inviable. En un momento, pudo sacudirse a los canes. “No sé cómo lo hizo”, explica el cazador. El caso es que era ahora o nunca. El guarro se separó un par de metros y Antonio efectuó el certero disparó que dejó seco al ejemplar. Estaba a 25 o 30 metros cuando lo abatió.

Jabali plata Tarragona
 

El jabalí que cazó Antonio fue el cobro del día, sin duda, y también uno de los más destacados de la temporada en este coto. En la batida, además de este guarro, se cazó otro ejemplar más pequeño, el escudero.

En cuanto al gran guarro, ha sido finalmente medalla de plata (106,4 puntos) y ha pesado unos 100 kilos. Como se puede apreciar en la tabilla, tenía un poco partida la amoladera derecha. Esto seguramente le habrá restado algún punto. Es el cuarto jabalí que Antonio ha cazado esta temporada y, como no, el mejor.

 

(Texto: Manuel L. Luengo / Fotos: Antonio Pau Vila)