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En La Rioja

Caza un impresionante jabalí oro de un tiro a solo 2 metros

David Albéniz cazó recientemente el que, sin duda, es el jabalí de su vida. Un soberbio ejemplar que ha sido medalla de oro sobrado y al que abatió a escasos 2 metros. Él mismo ha contado a Cazavisión todos los detalles de este memorable día.
Caza jabali oro Rioja David instantes después de abatir este jabalí de impresionantes navajas.

La jornada que David Albéniz nos ha detallado tuvo lugar hace unos días en Pinillos, un municipio de La Rioja. Como ocurre en muchos cazaderos del norte de la Península Ibérica, se batía un monte bastante muy espeso y sucio, colmado de arbustos y vegetación.

La batida duró un par de horas y media. David se ubicó en el borde de la mancha. Solo habían pasado diez minutos desde el inicio del ojeo cuando los perros ya levantaron el jabalí. Los grifones iban ladrando y asediando al cochino, pero el guarro no llegó a salir a ninguna postura. David cree que durante un rato se quedó encamado en alguna zona sucia.

Aproximadamente, una hora después, el guarro se coló por detrás de una postura y el cazador que estaba allí ni se enteró. Pero David lo vio bajar desde su zona, a unos 150 metros, moviéndose por una ladera. Un grifón iba tanteando al jabalí, pero el perro no se atrevía a entrarle. “Le ladraba y se paraba constantemente, era un espectáculo verlo”, detalla el joven.

Jabalí Oro Rioja

Los perreros le dijeron que el jabalí acabaría saliendo por la postura en la que el propio David se encontraba. Este aviso mantuvo en alerta al cazador ante un lance más que posible.

Vio desde su puesto cómo el jabalí presentaba ya unas navajas espectaculares, aunque no se hacía a la idea que el trofeo superaría las expectativas, como él mismo nos ha asegurado. David aguantó con paciencia, vio cómo el cochino bajó hacia un río y después se dirigió hacia su postura. Todo esto, el guarro lo hizo con suma tranquilidad, incluso parándose de vez en cuando. Explica el cazador que el animal ni siquiera iba haciendo gala del típico trote cochinero.

Jabalí Oro Rioja

Todo el tiempo que el jabalí se iba moviendo, David permaneció atento. El animal iba muy tapado por la espesa vegetación y solo se divisaba por algunos huecos. Lo dejó acercarse lo más posible a su puesto. 30 metros, 15 metros, y cuando estaba solamente a 2 metros, David disparó.

En ningún momento el cazador temió que el jabalí se revolviera. Nos cuenta que lo tenía muy controlado y el animal se desplazaba muy despacio, parándose de vez en cuando y mirando al perro. “El grifón le guardaba una distancia de 15 metros y el cochino no se enteró en ningún momento que yo estaba ahí”, nos cuenta.

Jabalí Oro Rioja

Aunque el tiro fue muy cercano, el guarro aún tuvo fuerzas para moverse unos 30 metros. David sabía que había dado en el blanco, pero en un primer momento pensó que se fue herido. “Fue increíble, no tenía sangre por ningún lado”, asegura. Después bajó un barranco y ahí estaba el cochino, con ese tremendo aparato que David no se imaginaba al principio. 

El mismo cazador nos ha contado que ha sido el jabalí de su vida. “Estaba gordo, gordo, porque en la zona que cazamos hay bellotas en cantidades abismales”, nos cuenta David. Cree que pesaría en torno a los 100 kilos. Pero sin duda, lo mejor es el sensacional trofeo que portaba. La puntuación final ha dado 118,25, un orazo en toda regla.

Jabalí Oro Rioja

David usó para el abate un FN Browning semiautomático 30-06, como él dice, “de los viejos”. “Llevaré con este 15 o 17 años y no me desprendo de él, me da buenos resultados”, afirma el aficionado. Aunque ha cazado animales más grandes de cuerpo, ninguno tenía los colmillos de este cochino envidiable.

 

(Texto: Manuel L. Luengo / Fotos: David Albéniz).