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En Montaverner (Comunidad Valenciana)

Caza en espera un tremendo jabalí con unos colmillos de más de 20 centímetros

Antonio Moscardo cazó en espera este jabalí con una boca espectacular: más de 20 centímetros cada colmillo. Un tremendo ejemplar que ha querido dedicar a uno de sus mejores amigos, fallecido durante la crisis del Covid.
 Caza un en espera un tremendo jabalí con unos colmillos de más de 20 centímetros

Hace pocos días, Antonio Moscardo, un joven cazador de 25 años, abatió un magnífico jabalí cerca de Montaverner (Comunidad Valenciana). En Cazavisión hemos hablando con él y nos ha narrado todos los detalles de esta fructífera jornada.

Aunque reconoce que se considera más apasionado de la perdiz que de los jabalíes, siempre le han llamado mucho la atención los guarros. “Desde bien pequeño he ido con la bici a ponerles comida, hacerles fotos y seguirles los pasos, hasta que me saque la licencia de armas”, nos cuenta.

En la zona de Montaverner, los cultivos son en su mayoría de frutales. Cuando es temporada de abundancia de comida, empiezan a aparecer jabalíes que hacen daños en el campo. Ahí entra Antonio, que es reclamado por los propios agricultores. A pesar de su edad, se conoce el terreno cómo la palma de su mano y sabe preparar muy bien los aguardos.

Antonio se fue al monte sobre las 7 de la tarde, al salir del trabajo. “Pasé a por mi novia que le gusta acompañarme y me viene bien porque a veces me duermo”, explica el chico. Pasadas las 12 de la madrugada, escuchan a sus espaldas cómo empiezan a romper las almendras.

Ahora venía el problema. El guarro estaba comiendo, pero no sabían exactamente dónde. “Mi novia lo situaba en una parte y yo en otra. Ahí estábamos discutiendo a ver dónde estaba para poder rececharlo sin darle el aire”, dice el cazador. A todo esto, el cochino seguía comiendo a más de 200 metros.

Jabalí colmillos 20 centímetros

Finalmente se decantaron por un bancal y allí estaba el guarro. Antonio se descalzó y le entró hasta ponerse a unos 50 metros. En este momento el jabalí parece que notó algo y dejó de comer. El joven temía que se hubiera largado, pero no. “Me senté para apoyarme el rifle en la rodilla y le encendí la luz, lo tenía de culo medio ladeado por lo que le busque el codillo y lo fulmine con el 308”, relata Antonio. La sorpresa llegó nada más ver el ejemplar, y es que según nos explica, “no había señales por allí de un jabalí de ese porte”.

El jabalí era un poco “feo” por el pelo de verano, “pero robusto y muy bien hecho”. Pesaba unos 90 kilos, y lo realmente imponente eran sus navajas: 20'7 y 20'3 centímetros cada una.

Una espera muy especial

Por el momento no conoce la puntación del cochino, pero no le da demasiada importancia: “para mí las esperas son el globo de oxigeno que me quita todos los dolores de cabeza del trabajo y el día a día, solo con ir a sentarme por ahí y escuchar el campo soy feliz”.

Jabali colmillos 20 centímetros

Antonio ha querido brindar este gran ejemplar a uno de sus amigos del pueblo, “El Roco, con el que he pasado mil noches al raso y falleció estos meses atrás por el Covid”.