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En Valladolid

Caza en espera un inmenso jabalí de 218 kilos y magnífico trofeo

El aficionado estuvo cuatro meses siguiendo la pista al jabalí hasta que le dio caza. Fue durante una espera en los Montes Torozos, en Valladolidad. Paco Urueña nos da los detalles del abate de este ejemplar de 218 kilos cuyo trofeo será casi seguro plata.
Jabali 218 kilos Paco Urueña junto al enorme jabalí que abatió a finales de diciembre 2019.

Paco Urueña, un cazador vallisoletano, cerró el año 2019 por todo lo alto. A finales de diciembre cazó el jabalí más grande de su vida, un inmenso ejemplar de más de 200 kilos y espectacular trofeo.

Según el taxidermista, el jabalí tenía unos siete años. En un principio, el cazador estimaba que el animal andaría en los 180 kilos. Pero la realidad es que superó las expectativas. Tras varios días intentando pesarlo, ha dado en la báscula nada menos que 218 ‘kilazos’

Paco nos explica que un colmillo estaba en torno a los 16 centímetros y medio y, el otro, entre 15,5 o 16. La anchura también era importante, sobre 2,5 centímetros. Desde la Junta de Castilla y León le dice que aún habrá que esperar para la medición oficial, aunque nos adelanta que muy posiblemente será plata. En principio, no llegaría al oro porque las puntas de las navajas estaban algo melladas. 

Jabali 218 kilos

Paco suele hacer las esperas en puesto o al paso. En la zona donde fue cazado este ‘cohinazo’ había campos de labranza y manchas de monte alrededor. El aficionado ya lo tenía controlado y alguna que otra noche se la había jugado. De vez en cuando, el animal se acercaba a los sembrados que había entre los matorrales.

El día de gloria, el guarro iba siguiendo la estela a una cochino. Paco explica que alumbró al jabalí (en esta zona tienen permiso), se quedó quieto en el sitio y, tras el disparó se quedó en el sitio. El lance fue a unos 70 metros.

“He estado detrás de él cerca de cuatro meses”, nos narra el esperista. Tras abatirlo, se acercó con un compañero y fue entonces cuando se encontró el panorama. Era un jabalí inmenso con unas defensas no menos espectaculares. Las imágenes y vídeo que Paco nos ha facilitado, no dejan lugar a dudas.

Paco tuvo constancia de la presencia del animal en septiembre, cuando unos vecinos le dijeron que había visto un guarro muy grande cruzando una carretera. Desde entonces, Paco empezó a pistearle hasta que le cazó a finales de septiembre, “alrededor de las 3 menos veinte de la madrugada a cuatro grados bajo cero”. Ese día, Paco se apostó en el monte sobre las 7 de la tarde.

Nos adelanta además que hace poco también vio otro cochino en la zona de un porte similar a este. Ahora empieza una nueva aventura tras el guarro. Quién sabe si en breve podremos contarlo en este medio. “El otro día cacé un ‘navajerete’, ahora con el celo se están moviendo muchísimo y es una zona donde tampoco se les molesta demasiado. Hay mucha bellota y muchas veces no hace falta ni cebadero”, explica Paro Urueña. Afirma además que es rara la jornada en la que no salen guarros, algunos incluso a las seis de la tarde, cuando todavía es de día.

El equipo

El cazador nos detalla que tiró con un rifle Browning Long Track calibre 338 WM. La bala utilizada fue una Winchester Power Point de 200 grains y llevaba montado un visor de montería Burris, ya que le gusta tener un amplio campo de visión.

Jabali 218 kilos

Es el primer jabalí de estas dimensiones cazado por nuestro protagonista. “Abatí otro de unos 90 kilos, pero este es el más grande con diferencia”, cuenta Paco. 

La temporada tampoco ha ido mal para él. Además de las esperas, también organiza algunas monterías en la zona, concretamente en el entorno de los Montes Torozos. Aquí hay mucha densidad de jabalíes y “no me puedo quejar”, detalla el cazador.