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En Lleida

Caza un enorme jabalí de 120 kilos y unas navajas descomunales

Pere Artigas, un joven cazador catalán, cazó recientemente un jabalí descomunal en una batida en Lleida. Además de un tremendo cuerpo que superaba los 120 kilos y su trofeo rondará la medalla de oro.
Caza un enorme jabalí de 120 kilos y unas navajas descomunales Imagen del enorme jabalí que Pere cazó en Lleida.

Los inicios de la temporada están dejando buenos trofeos en la Península. Uno de los más destacados lo consiguió Pere Artigas (@huntrophy en Instagram), que cazó durante una batida en Lleida un jabalí con unas navajas descomunales.

La batida tuvo lugar el pasado domingo 11 de octubre, en una de las primeras cacerías del pueblo de Castellnou de Carcolze, provincia de Lérida (Alt Urgell), donde se habían localizado un buen grupo de jabalíes.

“Nos juntamos con mi cuadrilla, la Colla del Senglar XL junto con la Colla de la Solana y los cazadores del mismo pueblo, ya que la zona a cubrir era amplia ”, cuenta el joven. Se dirigían 8 puestos en la línea que tenían que cubrir. La novia de Pere se quedó en el puesto que había justo antes. Joan, un cazador de la zona, le adelantó que era de los mejores y que estuviera atenta.

Justo después se colocó Pere. El puesto era “muy bonito”, dominaba una canal a la izquierda y otra a la derecha. El joven se subió a un morro de piedra que había para tener más campo de visión, aunque solo veía algunos claros entre las tupidas encinas de aquella empinada cuesta. El día pintaba bien al principio, pero no tardó mucho en aparecer un viento frio que obligó a Pere a ponerse la chaqueta. Relata el cazador que “el aire me quitaba mucho la percepción de la llegada de algún jabalí al puesto; tocaba cazar con la vista”.

No tardaron mucho en soltar los perros cuando Miquel, el cuñado de Pere, avisó que ya habían dado con algún jabalí. Los perros estaban muy frescos y presionaban mucho, y lograron que el jabalí se parase. Pero era un animal grande e hirió gravemente a varios de los perros. Suerte que Albert, un perrero experimentado, logró abatirlo rápidamente.

No tardaron en escucharse más disparos, abatiendo un total de 5 jabalíes durante la jornada, todos machos grandes. Y entonces fue cuando la suerte sonrió a nuestro joven protagonista. De repente, una postura muy lejana a la suya dio el aviso que había disparado a un jabalí muy grande y que no le había dado. Al cabo de más de 20 minutos, Pere escuchó un perro que empujaba fuerte a lo lejos, al fondo del valle.

Poco a poco el perro se fue acercando. No latía mucho, pero el cazador ya estaba atento en todos y cada uno de los claros que tenía entre las encinas, intentando localizar lo que perseguía ese sabueso. De repente, en uno de esos claros vio un lomo negro y erizado que sobrepasaba por encima de las matas. “Enseguida se tapó, esperé en otro claro donde intuí que saldría y así fue. ¡Apunté en la paletilla y pumm!”, nos cuenta Pere.

Jabali Pere Artigas

El jabalí cayó seco sobre sus pasos, pero hizo un intento de volver a levantarse. El joven repitió rápido el tiro para asegurarlo y cayó rodando hacia lo espeso de la maleza. Enseguida comunicó por la emisora a sus compañeros que acababa de abatir un jabalí que parecía grande. Dejó pasar unos minutos prudentes antes de acercarse a verlo, y cuando llegó a él no se lo podía creer, ¡era inmenso!

Más de 120 kilos y medalla de oro

El cochino tenía unas navajas que le sobresalían notablemente de su boca. Enseguida llamó a su chica para que se acercara a ver el animal y juntos lo celebraron. “En mis 13 años como cazador es el más grande que he cazado hasta la fecha y dudo mucho que logre otro igual, y menos aún superarlo”, comenta Pere emocionado. Las navajas eran largas y gruesas. Una de las amoladeras la tenía un poco rota y desgastada, y la otra se le clavaba en el interior del hocico provocándole una herida profunda. Con seguridad, todos los compañeros que lo vieron aseguraron que rondaba los 120 kilos o incluso los superaba, y que estaría dentro de la medalla de oro. Está pendiende de recibir la puntuación exacta por parte del taxidermista.

El rifle que Pere utiliza desde hace 8 años es un Browning Long Track semiautomático en calibre 300 WM, con un visor Swarovski Z4 1,25-4x24. Afirma sentirse muy seguro con este equipo. La munición, con la que lleva bastante tiempo satisfecho, es de la marca Norma, el modelo Tipstrike de 170 grains, “una munición que cumple y que me ha dado muchas alegrías hasta la fecha”.

“Un bonito día de caza en alta montaña en abierto, donde la caza es pura y salvaje, y donde en los lugares más remotos aún se esconden grandes jabalís como este, viejos, astutos y curtidos con mil batallas”, relata Pere a modo de conclusión. Ha decidido naturalizar al jabalí de pecho para así, cada vez que lo mire, “pueda recordar lo especial que fue este día para mí”. Por último, desea “una pronta recuperación a esos perros que lo dan todo por su afición y que, sin ellos, nada de esto hubiera sido posible”.