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La suerte vuelve a sonreír a un joven cazador valenciano

Caza en pocos días su segundo jabalí con unas espectaculares navajas de 20 centímetros

Tras haber cazado un tremendo jabalí con unos colmillos de más de 20 centímetros, Antonio Moscardo ha vuelto a ser protagonista. Pocos días después, abatió otro pedazo de cochino con una boca igual de impresionante.
Caza en pocos días su segundo jabalí con unas espectaculares navajas de 20 centímetros Antonio junto al segundo jabalí que abatió el 29 de junio.

Antonio Moscardo, un joven cazador de Montaverner (Comunidad Valenciana), cazó a finales de junio un espectacular jabalí en espera con unos increíbles colmillos de más de 20 centímetros de largo. En Cazavisión TV, hablamos con él y nos narró todos los detalles de aquel lance.

Poco podía imaginar Antonio que, pocos días después, la suerte iba a volver a sonreírle con otro cochino tan soberbio como el anterior. Nuevamente, Antonio ha vuelto a contarnos cómo le fue la espera.

Le venía siguiendo la pista

Ya hacía tiempo que venía siguiéndole la pista al jabalí. El animal rondaba uno de los comederos que Antonio tenía instalados en el campo y había logrado hacerle alguna foto. Pero como hacen los guarros grandes y astutos, se dejaba ver a las tantas y luego ni rastro.

Jabalí Antonio moscardo

El sábado 29 de junio el chico se fue al comedero “a ver si sonaba la flauta”. Cogió el rifle, la linterna y el trípode, y se sentó “en un alto frente al comedero con el aire a la cara, de manera que si decidía acudir no me podía captar”.

Tras unos cabezazos, eran las algo más de las 3 de la madrugada cuando Antonio escuchó un ruido. Un mirlo salió espantado de unos árboles, a 50 metros del cebadero. “Algo estaba dando vueltas y había sido delatado”, cuenta el joven.

Estaba todo oscuro y el cazador tenía el comedero a más de 100 metros. Aguantó que el guarro rompiese algunas nueces y, entonces, apretó el gatillo. Antonio sentencia que “el 308 WM no falló y el jabalí cayó allí mismo”.

Antonio no estaba seguro de si era el grande, “pero rápidamente fui a verlo y qué alegría”. En pocos días, se había hecho con dos espectaculares jabalíes. Nos cuenta que este tiene 20 centímetros justo de navajas y “unas amoladeras muy bonitas que tratan de enroscarse”.

Jabalí Antonio moscardo