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En una batida en Galicia

Caza a cuchillo un jabalí de 172 kilos y medalla de oro

Manuel Melo, un afortunado cazador, ha cobrado un tremendo jabalí que ha superado los 172 kilos de peso. Un monstruoso ejemplar que, además, portaba un trofeo que finalmente ha sido medalla de oro.
Vakamulo 172 kilos Manuel Melo junto al enorme 'vakamulo' que remató a cuchillo.

De sobra conocidos son los impresionante ‘vakamulos’ que habitan algunos montes de Galicia. Uno de estos soberbios ejemplares ha sido cazado recientemente por Manuel Melo, un aficionado que nos ha contado las vicisitudes de este productivo día.

El escenario de la batida, un cazadero del municipio Calvos de Randín, en la provincia de Orense. Fue el pasado domingo 1 de diciembre, alrededor de las 10:30 de la mañana, cuando se inicia el relato.

Soltaron a los perros y un podenco empezó a ladrar. Ya desde el principio Manuel notó “algo raro”, porque el can “no ladraba como lo hacía a menudo”. El cazador pensó que el podenco podía estar algo acongojado por el tamaño del guarro.

Manuel avisó de la ladra. Tras callar un rato, el podenco volvió a gritar y el resto de perros ya se amontonaron ante el suido. En estas, el animal salió del encame y se dirigió monte arriba. Debido a la espesura arbórea del terreno y la dificultad para verlo, pensaron que se trataba de un jabalí “normal y corriente”. La sorpresa llegaría después

Vakamulo 172 kilos

El guarro se dio entonces la vuelta y bajó en dirección al punto en que se situaba el hijo de Manuel. Nuestro protagonista recibió la llamada de Juan, un compañero de batida, pidiéndole que se dirigiera a la zona donde los perros y el suido estaban en pugna. 

Pero Manuel se hallaba bastante lejos, a más de un kilómetro. Echó entonces a correr y, cuando llegó, allí estaba su colega. Seguía siendo muy complicado ver al jabalí, que se había hecho fuerte en una zona de plagada de tojo y pinchos muy duros. Manuel notó enseguida que los perros (podencos y alanos) estaban muy alterados.

Vakamulo 172 kilos

“No vi al jabalí de primera, solo le distinguía el culo”, detalla Melo. Tenía preparada la escopeta por si el guarro salía a la carrera en dirección a un prado contiguo. Pero este se notaba protegido por el espeso matorral y no se movió.

Tras un rato de asedio, los perros se echaron encima del jabalí y Juan empezó a ver la posibilidad de entrar al remate. “Vi que estaba pelando con los perros, pero el monte era tan espeso que no veía la cabeza”, añade el cazador. Entonces, como pudo, trató de abalanzarse sobre el cochino y evitar males mayores para los perros. Dos golpes infructuosos del cuchillo. Al tercero, consiguió introducirlo en la carne del animal. Notó “la piel tan dura que fue como si clavase en una tabla”.

172 kilos y medalla de oro

Varios perros recibieron algunos navajazos del jabalí, aunque se están recuperando de las heridas poco a poco. Al morir el jabalí, es cuando Manuel Melo se dio cuenta del tremendo ‘vakamulo’ que acaba de cobrar: “pensé que era un animal de 80 o 90 kilos”. Al final, pesó más de 172 kilos capado y desangrado, concretamente 800 gramos más. 

Vakamulo 172 kilos

Manuel nos comenta también que las navajas eran de 8 centímetros de largo y tenían una anchura de 3 centímetros. “Yo creo que es medalla de oro”, adelantaba el cazador. Finalmente, tras unos días de espera, el taxidermista ha confirmado las sospechas de Manuel. El jabalí, en efecto, ha sido medalla de oro con 117 puntos

 

(Texto: Manuel L. Luengo / Fotos: Manuel Melo)