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LA FCCYL CONSIDERA QUE DEJA MUCHAS COSAS ABIERTAS A LA INTERPRETACIÓN

La caza en Castilla y León podría paralizarse de nuevo si se aprueba la nueva Ley

El riesgo de parálisis continúa tal y como lo entiende Santiago Iturmendi, presidente de la FCCYL, quien ha asegurado que presentará alegaciones contra el anteproyecto por no blindar la cinegética.
El nombre del anteproyecto omite la palabra 'caza', una "cobardía" a ojos de la FCCYL. El nombre del anteproyecto omite la palabra 'caza', una "cobardía" a ojos de la FCCYL.

Hace unos días salía a la luz el anteproyecto para la nueva Ley de Caza de Castilla y León, sometido al proceso de información pública hasta el 17 de enero. La Federación de Caza de Castilla y León (FCCYL) ya se ha pronunciado al respecto, mostrando su disconformidad con varios aspectos del borrador, aunque reconocen que la anterior Ley 4/1996, de 12 de julio estaba obsoleta y “se avanza algo en este proyecto”, tal y como nos aseguraba en exclusiva Santiago Iturmendi, presidente de la FCCYL. 

Hemos hablado con Iturmendi para conocer la postura de la Federación de Castilla y León, quien nos ha asegurado que “vamos a presentar alegaciones” ya este anteproyecto de Ley no les gusta desde el “minuto uno”, ya que “de entrada no nos gusta que se cambie el nombre y parezca que la palabra ‘caza’ esta demonizada. No nos gusta llamarle de otra forma, lo que es caza es caza y se tendría que llamar Ley de Caza, no 'Ley de gestión sostenible de los recursos económicos’”. 

Una ley tibia, cobarde

Además la formulación de esta Ley es lo que pone en peligro su estabilidad cuando entre en marcha, ya que “cuando pone muchas veces ‘podrá, podrá ser, puede’, al utilizar el verbo ‘poder’ siempre es síntoma de debilidad, de poca valentía. Hay que poner que se harán las cosas cuando haya que hacerlas, pero ‘podrá’ se queda en manos de una interpretación que haga un funcionario de turno y lo hace peligrar. Cuando las cosas son objetivamente claras no dan lugar a interpretaciones. Queremos una legislación valiente, no tibia, que desde el minuto uno ya estamos pidiendo perdón por cazar. Esa es la gran carencia que tiene”

A ojos de la Federación, esta Ley no blindaría la cinegética tal y como “el presidente de la Junta prometió en campaña electoral y ese proyecto, no blinda sino adolece desde el minuto uno poco menos que estar pidiendo perdón por cazar”, reclama Iturmendi, quien a su vez entiende que este borrador “esta justificando la caza, no técnicamente, que me parece muy bien y eso es una de las cosas positivas, ya que todo lo que sea tener datos, estudios y hacer una correcta gestión de recursos y hacer que los ecosistemas se mantengan en buen estado nos parece fundamental, pero parece que estamos siempre a la defensiva sobre qué van a opinar las minorías muy radicales, fundamentalistas las llamo yo”.  

La caza NO está blindada

Iturmendi no comprende que siendo precisamente Castilla y León, “la mayor región de Europa para cazar”, que ofrece prácticamente todas las modalidades y especies cazables de nuestra orografía, con parajes únicos y de un valor incalculable, no tengamos “una oferta de primer orden, de calidad”. Según el presidente de la FCCYL, “debemos de tener una ley para que la caza esté blindada en todos los aspectos. El primero el reconocimiento a una actividad que es un recurso económico fundamental en zonas rurales”.  

En ese sentido, Iturmendi ha matizado que la Federación “va a estar siempre con el mundo rural y que vamos con ellos  a muerte, igual que vamos a ir de la mano de sindicatos agrarios y ganaderos”, aunque con matices muy claros, ya que el presidente entiende que “tampoco la ley debe ser únicamente para preservar sus intereses”. hacía referencia entonces a las “declaraciones poco afortunadas”, realizadas recientemente por Donancio Dujo, presidente de Asaja Castilla y León, quien ha solicitado a la Junta “una ley de caza nueva que permita con todas las garantías acabar con el 50% de los animales salvajes que hoy hay en esta comunidad”.

Una Ley de Caza mejorable

Aunque con avances en comparación con la Ley 4/1996, de 12 de julio, la Federación de Caza de Castilla y León considera que estamos ante “un proyecto sensiblemente mejorable, que esperemos que en el tramite parlamentario mejore y salga a la luz una ley potente, fuerte y con unos cimientos muy bien establecidos donde no pidamos perdón a nadie por cazar, que es un recurso, un derecho y una herramienta necesaria reconocida por la comunidad científica y que no hay que tener miedo a legislar”.