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Durante una espera en Yeste (Albacete)

Caza a casi 280 metros un astuto jabalí con unos colmillazos de 22 centímetros

Un mes estuvo Mario González siguiendo los pasos a este inmenso jabalí, que siempre conseguía darle esquinazo. Una noche, cambio de estrategia y pudo abatirlo con un tirascazo a casi 280 metros.
Caza a casi 280 metros un astuto jabalí con unos colmillazos de 22 centímetros El jabalí cazado por Mario tenía unos inmensos colmillos de 22 centímetros de longitud.

Mario González, un cazador albaceteño, abatió recientemente en Yeste un soberbio y astuto jabalí que no se lo puso nada fácil. En Cazavisión hemos hablado con este joven aficionado, que nos ha narrado todos los detalles de la fructífera jornada de espera.

Llevaba viéndolo un mes cerca de una siembra. Mario se colocaba a unos 100 metros, pero el jabalí siempre le detectaba. “Nunca entraba a comer, daba vueltas alrededor”, explica el cazador. Había días en lo que Mario esperaba cuatro o cinco horas, pero el jabalí permanecía dentro del monte.

Entonces decidió cambiar la estrategia y seguirle los pasos. Mario halló en un camino una especie claro que el guarro atravesaba a menudo. Si encontraba un punto desde el que ver ese claro, podía tener posibilidades para intentar el tiro.

Así pues, se colocó en una nueva postura para divisar este lugar de paso del cochino. Estaba a 277 metros y escuchó un ruido. Alumbró con la linterna y allí estaba el tremendo jabalí, en el centro del claro. “Mi miró, le apunté a la paletilla y el tiro fue al sitio”, detalla el joven aficionado. El guarro cayó seco.

Jabalí 22 centímetros

Durante el mes previo, Mario había cambiado de lugar hasta en tres ocasiones, pero el guarro siempre le había dado esquinazo. Sin duda, estaba bastante resabiado y se las sabía todas.

120 kilos y oro casi seguro…si lo homologase

El jabalí, según comenta Mario, pesaba entre 110 y 120 kilos. Pero lo realmente impresionante era su boca. 9,5 centímetros fuera cada colmillo, y 22 una vez que los sacó. Él mismo se prepara sus propias tablillas y no tiene intención de homologarlo. En tal caso, bien podría haber sido medalla de oro, ya que las navajas tienen 3 centímetros de ancho. Además, como se puede apreciar en las fotos, las amoladeras son “muy buenas y cerradas”.

El día de la espera, Mario llevaba un Blaser R8 270 Short Magnum con munición Winchester Power Point de 150 grains, y una linterna Olight M3X. “El jabalí estaba al límite. Más lejos no habría, alcanzado la luz”, nos apunta.