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LOS CAZADORES Y LA PROTECCIÓN DE LA FAUNA

Un búho real es rescatado de una valla gracias a un cazador

El animal había quedado enganchado entre los alambres sin posibilidad de escapar, cuando un cazador le encontró y dio aviso al Seprona para que pudieran rescatarlo.
El animal estaba atrapado por las púas del alambre espino contra el que había chocado. El animal estaba atrapado por las púas del alambre espino contra el que había chocado.

Ocurría en Alicante, donde un búho real quedó completamente enganchado en el alambre espino de la valla de una balsa de riego en un paraje de Mutxamel. El cazador que pasaba por allí, vio la agonía del animal desesperado por zafarse de los alambres y llamó inmediatamente al Servicio de Protección de la Naturaleza (Seprona), quien mandó dos agentes para proceder al rescate del animal.

Salvado por un cazador

Se trataba de un ejemplar de búho real ibérico -bubo bubo-, la mayor de todas las rapaces nocturnas europeas, de unos 70 centímetros de altura y entre 2,5 y 3,5 kg de peso. Su envergadura sobrepasa el metro cincuenta de largo y se trata de una especie protegida, ya que la reducción de las poblaciones de conejo y principalmente los tendidos eléctricos y alambradas, han atentado contra la especie hasta ubicarla en una situación de peligro. 

El cazador dio el aviso y esperó a que los agentes del Seprona llegaran al lugar, ya que el animal en sus desesperados intentos por zafarse del alambre, se había clavado las púas de este, provocándose una herida sangrante a la altura de la articulación del ala izquierda. Si el cazador no llega a encontrar el animal, el corte hubiese podido acabar en la mutilación del ala y la muerte del búho. 

 

La herida del búho en el ala.

El papel del cazador fue decisivo

Gracias al trabajo conjunto entre los agentes del Seprona y el cazador, que colaboró en la liberación hasta el último momento, el ejemplar ya se encuentra en manos de los profesionales del centro de recuperación de fauna salvaje de Santa Faz. Allí le han atendido los veterinarios para curarle las heridas provocadas por el alambre espino y en cuanto su estado de salud le permita volver a ser independiente para alimentarse, será devuelto a la naturaleza

Tras lo sucedido, los agentes del Seprona han notificado a la administración ambiental la existencia de la alambrada causante del accidente, para que se ordene su retirada y se puedan evitar más accidentes como el ocurrido, ya que los alambres espino son instalaciones prohibidas.