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En la zona de los Puertos de Tortosa y Beceite

Brote de sarna de cabras monteses

Era cuestión de tiempo que la sobrepoblación de cabras monteses de los Puertos de Tortosa y Beceite, que estaba provocando daños en la agricultura y accidentes de carretera, acabase de la peor forma, como ha ocurrido al declararse un brote de sarna.
Sarna_Cabras_M Grupo de machos monteses a la carrera.

El 11 de diciembre, en Tarragona, se confirmó la muerte de un ejemplar de cabra montés por sarna, lo que ha provocado que se disparen las alarmas por la importancia que la caza de esta especie representa tanto en esta provincia como en las vecinas Castellón y Teruel, con numerosos cazadores, nacionales pero sobre todo internacionales, que todos los años acuden a los Puertos de Tortosa y Beceite y al Maestrazgo para recechar el exclusivo macho montés.

Sin embargo, a tenor de las noticias publicadas al respecto, parece que el brote de sarna no se está gestionando de la mejor manera, al menos en Cataluña, como así aseguran los agentes rurales de esta autonomía, que en información de ‘La Vanguardia’ aseguran que “desde hace un mes, trabajan para localizar animales sospechosos de sufrir la enfermedad, que actualmente tienen identificados a una quincena, y que desde la Generalitat no se les ha dejado actuar hasta ahora. En este sentido, este pasado miércoles [21 de enero] ya abatieron cuatro ejemplares, según han confirmado a la agencia ACN. La asociación [Associació Professional d'Agents Rurals de Catalunya] recuerda que la única manera de controlar un brote de sarna, a pesar de la dificultad, es una actuación "contundente" desde el inicio, y reclaman coordinación entre los agentes y los cazadores.  Según han denunciado desde la Associació, la justificación inicial que recibían los agentes rurales para no abatir ningún animal era que antes se debía elaborar un protocolo de actuación por parte del Departament d'Agricultura. Estas autorizaciones llegaron este miércoles e indicaban que se actuara en cuatro términos municipales de la Terra Alta donde se ha detectado la presencia de sarna. Desde este miércoles, los agentes rurales trabajan en cuatro áreas privadas de caza de Bot y Prat de Comte, mientras que las áreas de Horta de Sant Joan y Gandesa las asumen las sociedades de cazadores y también efectivos de Forestal Catalana.  […] El presidente de la asociación de agentes rurales, Francesc Coll, ha asegurado que la participación de los cazadores en el control de este brote es "necesaria" pero que no se puede dejar "toda la responsabilidad en su voluntariedad”. "Los cazadores son personas que tienen sus trabajos y que podrán colaborar algunas horas sueltas. Los agentes rurales disponemos de los medios necesarios: telescopios, armas de gestión y vehículos para trasladar los animales, además de la experiencia del trabajo de campo con la cabra montesa de los Ports. Tenemos recursos humanos, profesionales y de medios que son públicos y reclamamos que nos dejen actuar", ha detallado.  Desde la Generalitat se detalló que las áreas privadas de caza deciden si actúan a través de las sociedades de cazadores o piden ayuda a la administración para que actúen a través del Cos d'Agents Rurals (CAR). Con todo, según alertan desde la Associació Professional d'Agents Rurals de Catalunya, estamos ante un caso de "emergencia" porque "amenaza el ecosistema de los Ports pero también el Maestrat porque esto también pasará a Teruel o Castellón, así como de la economía de la zona porque hay gente que vive del turismo cinegético". "Los expertos dicen que es muy difícil detener el brote de sarna pero que la única manera de hacerlo es con una actuación rápida, coordinada y contundente", ha añadido”.

La respuesta de los cazadores no se ha hecho esperar y en Castellón y el presidente de la Federación Provincial de Caza, Iván Sánchez, ha ofrecido su colaboración a la Conselleria en caso de que sea necesario hacer batidas. Según la noticia de M. C. T. en ‘El Periódico Mediterráneo’, Sánchez  “desconoce la magnitud del problema, pero advierte de que si la sarna se extiende puede tener consecuencias, tanto desde el punto de vista medioambiental como económico, puesto que ésta es la especie cinegética más importante de la provincia y supondría un “palo económico” para los municipios que tienen en la caza una fuente de ingresos, ya que además de los ejemplares infectados se reducirían los cupos de caza. Iván Sánchez explica que un macho como trofeo puede costar unos 2.000-3.000 euros (antes de la crisis hasta 6.000 euros), a lo que hay que sumar el desembolso que realizan los cazadores en los municipios. Muchos son extranjeros de Canadá, Rusia o EE UU, con packs de estancias de varios días en los que hacen turismo gastronómico y suelen viajar con acompañantes”.