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en una temporada de caza “marcada por el impacto económico y emocional”

Se avecina un bloqueo administrativo que podría paralizar la actividad cinegética

Artemisan advierte a las administraciones que sean previsoras para que, finalizado el estado de alarma, “no se paralice la actividad cinegética si no se ha aprobado el plan de gestión del acotado”.
La temporada del corzo está en el aire. La temporada del corzo está en el aire.

Uno de abril de 2020, fecha en la que la temporada del corzo debería haber dado el pistoletazo de salida como cada año, pero que no lo hará fruto del estado de alarma y el confinamiento obligatorio impuesto a causa de la crisis del coronavirus. Las circunstancias son excepcionales y la incertidumbre, es el sentimiento común más extendido entre los cazadores y la sociedad en general. 

En el caso de que las aguas vuelvan a su cauce durante la época hábil de caza de los corzos, las dudas se amontonan sobre cómo será el proceder administrativo. Con el fin de intentar resolver algunas de ellas, hemos hablado con Luis Fernando Villanueva, director de Fundación Artemisan, quien ha lanzado un mensaje de advertencia para las administraciones, previendo el posible bloqueo administrativo que puede darse y sus consecuencias inmediatas.

Artemisan, Jose Luis López Schümer y Luis Fernando Villanueva

Desde Artemisan insistimos en que las regiones vayan previendo el bloqueo administrativo que pueden tener cuando finalice todo el problema, no sólo con la entrega de precintos, sino con las resoluciones de los Planes Técnicos de Caza, Memorias Anuales… y aunque los plazos estén prorrogados, se debería tomar alguna decisión al respecto para que llegado el momento no se paralice la actividad cinegética si no hay aprobado el plan de gestión del acotado en cuestión. 

Para ello una buena solución sería prorrogar los planes técnicos de caza un año más para aquellos cotos que les caduca este año 2020. Otra solución ampliar los plazos de entrega de memorias todo lo posible sin necesidad de parar la caza en ese coto”.

La caza, en segundo plano

Como sabemos, la gestión cinegética está transferida a las comunidades autónomas, por lo tanto hablar de cómo se gestionará en cada territorio cuando termine la cuarentena sería hablar con las 17 consejerías competentes para ver cuál será el sistema. Mientras Castilla y León anunció que enviaría los precintos de corzo directamente a los cazadores, el resto de regiones aún no han dicho nada el respecto”.

En todo caso, esta temporada de caza puede estar marcada por el impacto económico, pero sobre todo por el impacto emocional que todos estamos sufriendo y la pérdida de amigos, familiares y miles de personas que causa este terrible virus y que nos harán ver en un futuro inmediato la vida de un modo muy diferente. Todo ello, sin duda alguna, dejan a la caza y todo lo que rodea a la actividad cinegética en un segundo plano”.