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Y QUE HACERLO SUPONDRÍA UN ERROR MANIFIESTO

Atica asegura que “el Estado no va a poder prohibir la caza” en Cabañeros

Con el 2020 a la vuelta de la esquina y con el, la moratoria para el fin de la actividad cinegética en los parques nacionales, los cazadores aseguran que esto supondría un acelero notable para la despoblación.
En las 22.000 hectáreas del Parque se dan anualmente 25 monterías, que suponen el motor económico de los pueblos de la zona. En las 22.000 hectáreas del Parque se dan anualmente 25 monterías, que suponen el motor económico de los pueblos de la zona.

La modificación de la Ley de Parques Nacionales del año 2014 amplio la moratoria para el fin de la actividad cinegética en estos espacios protegidos hasta el año 2020, pero a las puertas de su comienzo los propietarios de las fincas y de los recursos cinegéticos, no han recibido la llamada del Gobierno para sentarse a negociar términos ni saben nada de las supuestas indemnizaciones que percibirían en caso del fin de la actividad. 

La provincia de Ciudad Real ha comenzado a manifestar su alerta por el posible y casi inminente fin de la caza en el Parque Nacional de Cabañeros, aunque debido a la itinerancia del asunto, algunas asociaciones vinculadas con la cinegética se muestran algo escépticas ante si ese fatal desenlace llegará o no el año próximo. 

«El Estado no podrá prohibir la caza»

Una de ellas es la Asociación de Titulares de Cotos, Cazadores y Actividades Afines al sector Cinegético de Castilla-La Mancha (Atica Castilla-La Mancha), presidida por Juan Caballero, que n declaraciones a La Tribuna de Ciudad Real manifestó que “el Estado no va a poder prohibir esta actividad porque ni ha llegado a ningún acuerdo con los dueños de las fincas privadas donde se realizan las monterías, ni tienen claro cómo van a pagar las indemnizaciones prometidas a sus dueños”.

Caballero considera también que esta normativa es “un error manifiesto generado por las políticas medioambientales extremistas” y hacía hincapié en que el fin de la caza en el Parque Nacional de Cabañeros, supondría el acelero de la despoblación de municipios considerados área de influencia del Parque como son Horcajo de los Montes, Navas de Estena, Retuerta del Bullaque y Alcoba de los Montes. 

El tema de las indemnizaciones por el fin de la caza y los ingresos que dejarían de percibir los propietarios y términos dependientes del parque, es uno de los temas que más preocupa a los implicados, pero aunque el Estado “tiene capacidad de sobra para compensar a los propietarios de los cotos económicamente”, para Caballero es más grave en términos del impacto que tendría esta medida: “acabar con esta actividad será matar los pocos aprovechamientos económicos que quedan para mantener población de los pueblos de la zona”.

El fin de la caza en cifras

El Parque se compone de 22.000 hectáreas capaces de acoger 25 monterías anuales, lo que supone un valor aproximado de 35.000 euros, “solo en su organización, sin contar los jornales contratados”, remarcaba el presidente de Atica. “A diferencia del turismo que acude a Cabañeros, que va y viene en el mismo día, las monterías traen individuos que se alojan en el pueblo y acuden a sus locales hosteleros, de manera que si se prohiben no solo se provocarán pérdidas anuales de cerca de un millón de euros en estos pueblos, sino que se destruirán  un millar de puestos de trabajo a los que hay que sumar los guardas de seguridad de las fincas, que también perderían sus empleos”, argumentaba Caballero con preocupación. 

En definitiva, Juan Caballero insiste en que “el sector cinegético genera un movimiento económico enorme que no se debe perder”, ya que en ese caso provocaría la “emigración de estas poblaciones y, por tanto, de la caída total de estos pueblos”, que en la actualidad no superan los 1.000 habitantes de media. El alcalde de Horcajo de los Montes, Javier García-Navas, comparte la preocupación de Caballero y declaraba que “el sector cinegético es el que da de comer a buena parte del pueblo y, llegado el caso, tendremos que sopesar las medidas oportunas”. Los alcaldes de Retuerta y Navas no quisieron hacer declaraciones y el de Alcoba de los Montes, no se muestra preocupado ante la medida.