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Y lamenta la falta de consenso del sector

Arrecal pide cambios en el proyecto de la nueva Ley de Caza de La Rioja

Según defiende Arrecal, esta ley se ha elaborado de espaldas a los cazadores y solo se ha hecho caso a los detractores de la actividad cinegética. La entidad ha hecho varias propuestas para que se cambie el contenido.
Arrecal pide cambios en el proyecto de la nueva Ley de Caza de La Rioja Según Arrecal, la ley se ha hecho de espaldas a los cazadores.

La Asociación de Rehalas Regionales Caza y Libertad (ARRECAL) ha reclamado a la Consejería de Agricultura, Ganadería y Medio Ambiente de La Rioja que rectifique el texto del anteproyecto de la nueva Ley de Gestión Cinegética de la Rioja. Y es que se trata, señala la entidad, de una norma que se ha hecho de espaldas al colectivo cinegético y en la que sólo se ha escuchado a los detractores de la actividad.

En este sentido, ARRECAL considera que en los últimos años el Gobierno de La Rioja ha apostado por aprobar leyes sin tener el consenso necesario. En esta línea, hay que recordar que ARRECAL se opuso frontalmente a al contenido de la actual Ley de Bienestar Animal de La Rioja. En este caso el Gobierno riojano ha presentado un proyecto que deja insatisfechos a todos los afectados, por lo que es imprescindible que dé marcha atrás, que recapacite y que retome el trabajo escuchando a los representantes del mundo de la caza.

Ante esta situación ARRECAL, trabajará en estrecha colaboración con la Federación de Caza de La Rioja y refrenda sus reivindicaciones, ha remitido al Gobierno autonómico un documento de alegaciones que pide, en primer lugar, que se cambie el nombre, de Ley de gestión cinegética a Ley de Caza, ya que la caza, es gestión y aprovechamiento.

Propuestas

Además, la asociación de rehaleros considera necesario que se incluya una proposición de motivos mucho más amplia, ajustada a la realidad actual de la caza riojana y nacional. Y es que se obvia que la caza supone hoy una función social innegable y que gracias a la misma se reducen y minimizan los daños a la agricultura (lo hemos visto durante el período de confinamiento y la crisis provocada por el COVID-19). Incluso en el control de daños a la agricultura, durante el estado de alarma el control poblacional mediante la caza, se ha revelado como una actividad esencial.

Además, no se tiene en cuenta que la caza posibilita la circulación segura por la red de carreteras al reducir el tamaño de poblaciones de ungulados. Se reduce el número de accidentes con fauna; se mitigan los daños a la cubierta vegetal; se generan y diversifican rentas; y se disminuyen los riesgos sanitarios y se contribuye a la sanidad animal de especies domésticas al contener y reducir las poblaciones de especies cinegéticas; se fija población y se contribuye al bienestar social.

Por otra parte, ARRECAL reclama que el texto se someta a una “evolución y readaptación de contenidos sobre los perros de caza y las rehalas”. En este sentido, en sus alegaciones la entidad señala que “el proyecto basado en principios de los años 70, debe modernizarse”.

Y debe hacerlo en aspectos como, por ejemplo, evitar limitar el número de perros en la caza mayor para optimizar la eficiencia y eficacia del aprovechamiento; clarificar la inseguridad jurídica generada por la normativa autonómica riojana sobre bienestar animal; posibilitar zonas de adiestramiento para perros de caza mayor; incluir el concepto rehala como término cinegético necesario y recogido en muchas normas nacionales sobre caza y sanidad animal, etc…