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Adiós a Doña Alicia, la Infanta cazadora

A los 99 años se le apagó la vida al medio día de ayer a S.A.R. la Infanta Doña Alicia. Lejos de su linaje, Doña Alicia era, ante todo, cazadora y amante de los perros. Hoy rescatamos la entrevista que hace 5 años le hicimos para esta web.
doña-alicia-M Doña Alicia con uno de sus drahthaars, raza por la que sentía una especial predilección.

S.A.R. la Infanta Dª Alicia fue esposa, madre, abuela y bisabuela, ayer a las 13:30 sus pequeños y vivarachos ojos se cerraron y emprendió el camino al cielo desde donde podrá disfrutar de los campos que tanto le gusta pisar. Se fue a los 99 años y, seguro, le echarán mucho de menos sus drahthaars, que junto a los teckels, ella introdujo en España, criándolos con el afijo ‘Flor de Lis’ y a los que siempre estuvo muy unida, disfrutando de ellos siempre que podía.

Doña Alicia, siempre impecablemente peinada y arreglada, visitaba Venatoria, ahora Cinegética, en compañía de su hija, Doña Teresa de Borbón, de su yerno, Iñigo Moreno de Arteaga, marqués de Laserna, y de su nieto, Rodrigo Moreno, director de la misma, con quien, además de compartir su pasión por la caza, tenía una complicidad especial.

Grandísima cazadora, era hasta ayer la única persona viva, y la única mujer, que había cazado toda la fauna española, incluidos el oso y el lince, hoy prohibidos. Tal era su afición que en muchas fincas, principalmente de los montes de Toledo, se sigue conservando el "puesto de la Infanta", como recuerdo y homenaje a esta extraordinaria mujer. Destacó como tiradora de rifle y de escopeta, llegando a ser campeona de España de tiro al pichón y, aunque su movilidad era ya reducida, disfrutaba del campo y de sus perros.

En el año 2014 se le entregó el Premio Suma Hispánica Honorífico y dos años antes pudimos disfrutar con ella de una conversación mientras admirábamos sus trofeos que, en aquella edición, estaban expuestos. Hoy, como homenaje, rescatamos aquella entrevista a una mujer admirable, excepcional cazadora que será enterrada en Austria. DEP, Alteza.

¿Cuando comenzó su afición por la caza?

Desde muy niña. Desde los 5 años acompañaba a mi padre a cazar en las fincas que teníamos en Austria.

Mirando atrás, ¿se imaginó en algún momento llegar a tener todos estos trofeos y ser un referente en el mundo de la caza?

La verdad es que nunca, yo nací en Austria y allí empecé a cazar. Por mi marido me vine a vivir a España y descubrí la montería y las distintas formas de cazar en España, tuve la suerte de poder cazar trofeos que hoy en día están prohibidos como los 3 linces que cacé en los montes de Toledo, los 2 lobos que maté en distintas monterías en Extremadura o el oso que abatí en Asturias en 1961.

Cuando Vuestra Alteza empezó a cazar, no debía ser fácil para una mujer ¿cómo consiguió hacerse un hueco?

Primero por afición, segundo porque en mi familia nos permitían cazar a las mujeres y tercero porque me casé con un cazador que siempre me permitió cazar.

¿Qué le diría a las mujeres que, por vergüenza, no se atreven a coger una escopeta?

Que si tienen afición cazarán, y si no la tienen no cazarán.

De todas las especies que ha cazado, ¿de cuál guarda mejor recuerdo? Es difícil, son recuerdos muy distintos, por dificultad o por ilusión. Tengo un recuerdo muy especial a mi primer trofeo, en nuestra finca la "Glasshütte", en Austria, yo tenía 12 años y recuerdo que fue un corzo con una mancha blanca en una pata. De montería, sin duda, los cochinos.