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EN TOLEDO, ALICANTE, CIUDAD REAL, LA RIOJA Y MURCIA

1.600 métodos ilegales de captura, 120 animales envenenados y 28 sospechosos por furtivismo

La Guardia Civil ha imputado a 28 personas tras localizar 1.628 métodos de captura prohibidos y encontrar 120 animales envenenados entre los que había varios linces y águilas imperiales.
Un perro muerto a causa de una carne envenenada. Un perro muerto a causa de una carne envenenada.

La Guardia Civil se ha enfrentado a una auténtica trama de cebos, venenos y métodos ilegales de captura, que ha provocado la puesta en marcha de la operación Antiox, en la que por ahora ya hay 28 sospechosos que están siendo investigados para ponerlos a disposición judicial en los próximos días. En total, a lo largo del año 2019 durante el transcurso de la operación, el Servicio de Protección de la Naturaleza (SEPRONA) ha conseguido localizar 1.628 métodos ilegales de captura. 

En las 289 inspecciones llevadas a cabo por los agentes del SEPRONA, dentro de explotaciones ganaderas, establecimientos fitosanitarios y fincas cinegéticas, también pudieron localizar los cuerpos de 120 animales que habían sido envenenados. Entre los cadáveres, los agentes localizaron varios cuerpos de lince ibérico, águila imperial ibérica, buitres leonados y negros, milanos reales y hasta perros domésticos. Se incautaron 47 cebos envenenados y hasta 66 kilos de productos tóxicos que utilizaban para envenenar los cebos. 

Esta macro-operación que ha abarcado competencias en diferentes comunidades autónomas, entre las que se encuentran Toledo, Alicante, Murcia, Ciudad Real y La Rioja, se ha saldado finalmente con 175  infracciones a la normativa de sanidad vegetal, la ley 42/2007 del Patrimonio Natural y de la Biodiversidad y legislación cinegética. El Servicio Cinológico de la Guardia Civil, es decir, las unidades caninas especializadas en la detección de venenos, han sido claves para el desarrollo de la operación.

Un atentado contra la fauna

El la provincia de Ciudad Real, el SEPRONA encontró hasta 12 cadáveres de buitres leonados en un radio que no superaba los 150 metros, muy cerca de la ciudad capital de provincia. Los buitres se habían envenenado de forma secundaria, al haberse comido los restos de un galgo (que también fue analizado), que había ingerido carne con veneno. También aparecieron cinco buitres negros muertos y la investigación sigue en curso para identificar a todos los responsables. 

En Alicante saltó la voz de alarma tras aparecer diversos animales muertos por veneno y a lo largo de la investigación, han aparecido cebos y jaulas trampa, así como armas sin documentación. Parecido fue el caso de Murcia, donde en varias viviendas de Fortuna, Mula y Campos del Río, los agentes localizaron veneno aldicarb, armazones de armas cortas, cartuchos de postas, pólvora y útiles para la recarga de cartuchos, munición metálica, artificios pirotécnicos, un arco y varias flechas, cepos, trampas y lazos.