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En una finca del término municipal de Guillena (Sevilla)

Un niño de 4 años muere de un disparo accidental en una montería

De nuevo la tragedia asola el mundo de la caza en nuestro país, ya que esta mañana, en una finca del término municipal de Guillena (Sevilla), ha muerto un niño de 4 años tras recibir un disparo accidental durante una montería.
Cazadores_Puestos_Monteria_G Cazadores camino de los puestos en una montería.

Siempre es doloroso informar de cualquier accidente de caza, pero hoy aún más, pues como ya ocurrió hace unos meses, durante esta misma temporada general de caza, con un menor en tierras vallisoletanas, esta mañana hemos tenido que lamentar la muerte de un niño de 4 años por un tiro accidental en una montería.

 

Los hechos han ocurrido en el término municipal de Guillena, en la Sierra Norte de Sevilla, concretamente en la finca La Lapa, poco antes de las 11:30 horas, cuando un testigo ha informado a emergencias que un menor de edad había resultado herido al ser alcanzado por una bala en una cacería.

 

Al llegar los efectivos médicos al lugar, el niño aún se encontraba con vida y ha sido trasladado al centro de salud de la localidad de Burguillos, donde los sanitarios han intentado reanimarlo durante dos horas sin éxito, confirmando el fallecimiento del mismo.

 

Según han informado fuentes de la Guardia Civil a la edición sevillana de ‘ABC’, ésta “ha abierto ya una investigación para esclarecer lo ocurrido (…). La autoridad judicial ha decretado el secreto de sumario. Si bien la única hipótesis que se baraja es la accidental”.

 

Desde esta web y resto de medios del Área de Caza de Grupo V nos sumamos al dolor de familiares del niño muerto, así como de todo el colectivo cazador en general, y pedimos, como siempre, se extremen las medidas de seguridad en el ejercicio de la actividad cinegética.

 

Los últimos datos

 

Después del terrible suceso, un cazador de origen italo-argentino (L. A. G.) fue detenido por el grupo de Policía Judicial de la Guardia Civil de La Rinconada como presunto autor de un delito de homicidio imprudente por el tiro que acabó con la vida del niño de 4 años y natural de Écija, que fue enterrado ayer en el cementerio de esta localidad sevillana. 

 

Una vez a disposición del Juzgado de Instrucción número 16 de Sevilla, se ha acordado dejar en libertad provisional al cazador autor del disparo. Se le atribuye un delito de homicidio imprudente (con penas que van de uno a cuatro años de prisión) y la obligación de comparecer ante este órgano judicial cada vez que se le requiera.

 

El acusado, que ha sido asistido este lunes por una abogada de oficio y que nombrará próximamente a un letrado particular, durante su declaración ha relatado que, estando en su puesto, escuchó ruido y observó movimientos entre la ingente cantidad y alta maleza existente en la finca, por lo que “se adelantó” para observar qué era y, tras “un giro de 90 grados, disparó hacia la derecha”, donde se encontraba el niño, resultando éste herido y posteriormente muerto.

 

El niño recibió un tiro en la cabeza

 

Según Europa Press, fuentes del caso han explicado que "el acusado cuenta con las licencias para uso de armas y cazar en regla, así como con el seguro de responsabilidad civil en vigor. L.A.G., según las citadas fuentes, participaba de esta montería de caza mayor, principalmente de jabalí, con un amigo de El Puerto de Santa María, con quien ocupaba su puesto en la cacería".

 

Por su parte, fuentes de la investigación han informado a Efe que "el menor recibió un disparo en la cabeza que le provocó un traumatismo craneoencefálico que le causó la muerte a pesar de los intentos de los médicos durante dos horas para salvarle la vida".

 

Prohibisión de practicar la caza y de emplear armas de fuego

 

El juez instructor del caso ha impuesto a este cazador, de profesión arquitecto y afincado en El Puerto de Santa María (Cádiz), la prohibición de cazar y de emplear armas de fuego, debiendo hacer entregar a la Guardia Civil de las armas que posea. Esta medida estará vigente mientras dure este procedimiento judicial.

 

El 8 de febrero está citado el primer grupo de testigos, en concreto, los participantes en la montería -entre ellos el padre de la víctima-, así como el organizador, es decir, una decena de personas.