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SIGUEN MURIENDO AHOGADOS MIENTRAS LA ADMINISTRACIÓN CALLA

VÍDEO: montones de jabalíes ahogados en un canal en Salamanca

Los canales de riego son una trampa mortal para la fauna salvaje, como se puede ver en este vídeo, donde un cazador denuncia las montoneras de cuerpos de jabalíes ahogados que hay en el canal de Villoria, en Salamanca.
Los cuerpos de los jabalíes se amontonan flotando en un tramo del canal, donde también había un tejón ahogado. Los cuerpos de los jabalíes se amontonan flotando en un tramo del canal, donde también había un tejón ahogado.

Las imágenes son espeluznantes. Montones de cuerpos de jabalíes apilados, flotando en el agua, después de haber luchado durante horas para salvarse de una muerte que al final se volvió inevitable. Los canales de riego son trampas mortales que cada día matan a más fauna, condenando a los que intentan cruzarlos a morir ahogados por no poder salir más. 

 

Esta vez ocurría en el canal de Villoria, que discurre por la provincia de Salamanca para abastecer agua para el riego. Fue construido en 1990 y desde entonces, en sus aguas perecen animales prácticamente a diario. Los responsables de grabar el vídeo para difundirlo y denunciar la situación, comentaban también que encontraron un tejón ahogado y todo ello en apenas un tramo del canal, que cuenta con casi 30 kilómetros en total

 

La tristeza que producen las imágenes es terrible, ya que como cazadores, duele profundamente ver morir así a la fauna y saber que nadie está haciendo nada por evitarlo. Quienes lo grabaron y compartieron en Facebook, pedían a todos su difusión para intentar que esto salga en los medios de comunicación y televisiones generalistas, para denunciar la terrible situación. 

 

 

 

Las alternativas son posibles y podrían construirse pasos de fauna y escapes para los que caen al agua, que irremediablemente fallecerán ahogados cuando exhaustos, no puedan seguir luchando por mantenerse a flote. Duele verlo, pero debemos denunciar y difundir las imágenes hasta conseguir que las administraciones sean conscientes del problema y decidan ponerle solución. 

 

Como cazadores, tenemos una vinculación especial con la fauna y los ecosistemas, que son también nuestro hábitat. Debemos protegerlos, cuidarlos, velar por la salud y desarrollo de las poblaciones y denunciar las situaciones como esta, que acaban miserablemente con la vida de animales todos los días. 

 

En Ciudad Real, cuatro vecinos del municipio de Fernán Caballero rescatáron un corzo de una muerte segura, en un canal de alimentación del Embalse del Gasset. Este ejemplar tuvo la suerte de que lo encontraron todavía con vida y pudieron rescatarlo, pero la gran mayoría no corre la misma suerte. 

 

Pudimos ser testigos también de como un jabalí consigue escapar de estas tumbas de agua gracias a un impresionante ingenio. El animal atrapado, hizo varias intentonas de escapar y al final lo consigue en un prodigioso salto. La desesperación por salir de allí acabó dando fuerzas al animal que sin duda, ese día volvió a nacer. 

 

Pero estos, son los menos por desgracia. Al final de cada año se cuentan por miles las víctimas de estos canales de riego. En el Canal Bajo de los Payuelos, en León, los cazadores denuncian que los cadáveres de corzos, jabalíes y venados, que mueren ahogados en el canal, se apilan y se pudren sin que las administraciones muevan un dedo. Este canal se ha convertido en un auténtico cementerio de corzos, aunque junto a ellos, perecen otras muchas especies por desgracia.