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14 claves para optimizar nuestras opciones desde los puestos

Los mejores consejos de tiro a venados en montería

Porque aún quedan fechas y venados como para cerrar la temporada montera de la mejor forma posible, aquí recogemos diez consejos con los que a buen seguro incrementaremos nuestros aciertos a los venados desde los puestos de montería.
Tiro_Ciervo_Monteria_G Venados en un monte de jaras.

1.- Se ha producido un espectacular aumento en los últimos años de las capturas de venados, por lo que son muchos los cazadores que lo tienen ya como su objetivo venatorio. En monterías y batidas en las que se puedan tirar venados, deberemos tener en cuenta, antes de realizar el tiro, que no se trata de varetos, horquillones o ciervas, aunque en los últimos años, por sobrepoblación, se permita hacerlo sobre éstas.

Vareto cruzando de un salto un camino.

2.- Para muchos cazadores que no tienen demasiada experiencia, el contar las puntas de los venados se les antoja una ardua tarea cuando en realidad no lo es. Bastará con que contemos las puntas que tiene en la palma y le sumemos las otras tres que siempre debe tener, que son la luchadera, la contraluchadera y la punta central. A veces esto fallará, pues tendrá alguna punta rota o sus cuernas no son simétricas, pero en la mayoría de los casos la norma funciona y nos puede dar la pauta sobre el animal al que vamos a disparar.

Venado a la carrera en una montería.

3.- Cada día son más habituales las monterías en las que tenemos un cupo, de modo que habremos de estar previamente informados de la calidad media que se da en la finca, no fuera a ser que disparásemos sobre un venado pensando que era bueno y luego resultase que en la finca los hay mucho mejores o, lo que suele ser más habitual, que ante las grandísimas perspectivas que la propiedad y la organización nos han dado sobre la calidad de los venados, dejemos pasar buenos pensando que los hay mejores.

Venado de trofeo discreto.

4.- Los puestos en las monterías de venado pueden tener grandes tiraderos, dominando el cazador importantes extensiones de terreno, pero siempre hemos de ser conscientes que no estamos solos en la montería, por lo que respetaremos el terreno de los puestos colindantes, no cortando nunca las reses que entran a otro puesto.

Cazador en un puesto de montería.

5.- Es bueno que cuando lleguemos, nos delimitemos mentalmente nuestro terreno y calculemos hasta dónde podemos disparar y dónde deberemos abstenernos de hacerlo, pues así evitaremos discusiones desagradables y cumpliremos con las más elementales normas monteras.

Esperando en el puesto de montería la entrada de algún venado.

6.- Los venados, sobre todo al final de la temporada (enero y febrero), suelen estar en pelotas, grupos numerosos, siendo común que entren en un puesto varios ejemplares a la vez. Si esto nos ocurre no debemos precipitarnos, y antes de disparar elegiremos el que a nuestro juicio es el mejor ejemplar.

7.- Suele pasar que el venado bueno viene en el centro del grupo, tapándose con los demás, resultando sumamente difícil disparar sobre él, por lo que deberemos seguirlo y esperar el momento que nos ofrezca un buen blanco, sin correr el riesgo de alcanzar por error a otro de peor calidad, sobre todo si se contabiliza en el cupo que tengamos.

Antes de efectuar un tiro sobre un venado en montería.

8.- Una vez que hemos seleccionado a cuál vamos a tirar, debemos centrarnos en él y no dejarlo hasta que lo veamos abatido en el suelo, pues muchas veces ocurre que al ver que lo hemos alcanzado con el primer tiro, nos vamos con otro y al final no cobramos ni uno ni otro.

9.- A los venados, al igual que al resto de especies que se cazan en montería, se les aplica la ley de la primera sangre, es decir, que la propiedad del trofeo se le adjudica al primer montero que puede demostrar que ha hecho sangre, aunque ésta sea insignificante o en un lugar en el que difícilmente se podría cobrar.

Venado abatido en una montería.

10.- Pero eso no supone que no intentemos abatir al animal lo más limpia y rápidamente, ya que en el momento de disparar debemos procurar hacerlo de forma que muera lo más pronto posible, que no sufra una larga agonía, que a nadie nos gusta presenciar. Así pues, tirar en el momento oportuno, en el sitio adecuado y de la forma más precisa posible.

11.- No nos dejemos engañar por el tamaño del cuerpo del ciervo, ya que en España es muy raro el ejemplar que sobrepasa los 150 kilos, y cuando apuntemos hagámoslo con detenimiento y teniendo siempre en cuenta que un venado a la carrera en un segundo recorre muchos metros, por lo que adelantaremos lo suficiente para colocar el tiro en una zona vital.

Apuntando a un venado en montería.

12.- Las zonas vitales son, principalmente, el codillo y la zona de los pulmones. También lo será en la zona de la columna al cuello. Más atrás quedará inmovilizado, sin posibilidad de utilizar los cuartos traseros, pero si sólo lo alcanzamos en la tripa, en una pata o en el jamón, es muy fácil que acabemos por no cobrarlo.

 Las zonas vitales son, principalmente, el codillo y la zona de los pulmones.

13.- La utilización de un accesorio tan simple como la vara, bípode o trípode nos puede deparar más de una alegría, pues nos permitirá asegurar el tiro, sobre todo cuando disparamos a largas distancias, posibilidad que en el caso de las monterías de venados se da en numerosas ocasiones.

Disparando un venado con ayuda de un trípode.

14.- Utilicemos siempre los calibres y las balas adecuadas para el peso del animal que vamos a cazar, teniendo en cuenta que no es igual disparar sobre un venado durante un rececho que hacerlo sobre uno a la carrera, atravesando la zona que dominamos desde el puesto a la máxima velocidad, con toda la adrenalina que produce la tensión acumulada en una montería, por lo que recomendamos calibres medios-altos que estén siempre por encima del .30-06, sin caer tampoco en el exceso.

(Texto: A. A.-Á. / Fotos: Félix Sánchez, iStock y Archivo).