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ATAQUES DE LOBO A PERROS DOMÉSTICOS

Los lobos devoran un pastor alemán entre las casas de un pueblo en Galicia

Los vecinos de Muras, en Lugo, encontraron por la mañana el cadáver devorado por los lobos de uno de sus perros, un pastor alemán que sucumbió entre las fauces de los cánidos a escasos 50 metros de una de las casas.
Este es el lamentable estado en el que una familia encontró a su perro en Galicia, que había sido devorado por los lobos esa noche. Este es el lamentable estado en el que una familia encontró a su perro en Galicia,

Los vecinos del pequeño municipio de Muras, situado al norte de la provincia de Lugo, se encontraron el pasado miércoles un pastor alemán, propiedad de una familia de vecinos, devorado en mitad del asfalto por los lobos. El ataque se produjo a escasos 50 metros de las casas, y con el ya van 3 perros los que pierde la misma familia en menos de un año por los ataques de los lobos

 

Las imágenes hablan por sí solas. El pastor alemán que ha sido devorado por los lobos, que han dejado poco más que la cabeza y las patas, “era el perro guardián de la casa”, tal y como ha manifestado la nuera de los dueños del perro, quien ha denunciado también la situación desesperada que viven y el miedo que tienen ya hasta para salir de sus casas. 

 

“Es la tercera vez que nos pasa, y vamos a tener que tomar medidas porque ya da miedo salir a pasear. Mis suegros viven solos y los animales salvajes cada vez se acercan más”, comentaba frustrada, puesto que la sensación entre los vecinos es de que cualquier día, los lobos van a hacer lo mismo con una persona. 

 

El animal que guardaba la casa de la familia, fue devorado hasta los huesos por los lobos, que dejaron poco más que cabeza y patas y algunos intestinos esparcidos por el suelo. La imagen es terriblemente dolorosa, nadie quisiera encontrarse así a su perro, que por defender la casa de los intrusos cánidos, acabó por convertirse en su cena.

 

La terrible imagen del pastor alemán devorado por los lobos.

 

El alcalde del pueblo, Mario Rouco, denunciaba la situación una vez más, pues el pueblo se encuentra sometido a la presión y ataques constantes de los cánidos desde hace mucho. “Cada vez los lobos están más cerca de las casas y seguimos denunciando lo mismo, que hay que hacer algo y que se tienen que implicar todos los sectores políticos. Esto es una barbaridad porque los ataques son continuos. Son un día tras otro. Y este era un perro doméstico”, denunciaba el alcalde. 

 

No son los primeros en atacar dentro de un pueblo

 

Hace unos días compartíamos las impactantes imágenes de una pareja de lobos atacando un perro entre las tapias de un pueblo. Ocurría en Italia, con el pariente de nuestro lobo que parece estar sometiendo a los habitantes del mundo rural italiano, a la misma presión y miedo al que están sometidos en algunas zonas de España

 

Los lobos cargan una y otra vez contra el perro que les ladra en un intento desesperado de ahuyentarlos, aunque sin éxito. Gracias a que quien grababa las imágenes se encontraba allí con el coche encendido, el perro pudo salvar el pellejo corriendo a esconderse detrás del vehículo. 

 

En España tampoco es la primera, ni será la última vez que los lobos se aventuren entre las casas en busca de alimento, bien sea cualquier cabeza de ganado como un perro que se ponga al alcance de su dentellada. Un lobo sarnoso tuvo atemorizados a los vecinos de un pueblo en León, ya que debido a su enfermedad no podía cazar, y llegó a matar un yorkshire a plena luz del día entre las casas, y salir del pueblo con él entre las fauces. 

 

O se toman medidas o se avecina una catástrofe

 

Ya no solo se trata de los ataques a ganadería, que suponen unos daños terribles a una de las actividades productoras de mayor importancia de nuestro país, sino de animales domésticos. Los lobos comen perros, perros domésticos que cuidan las casas de los vecinos. La situación se vuelve insostenible, con el añadido del riesgo cada vez mayor del descaro que están demostrando los depredadores.

 

Lejos de huir de las casas, de los núcleos urbanos donde viven los hombres, cada día sus incursiones son mayores y más descaradas. La paciencia tiene un límite y las administraciones deben actuar con urgencia. No se puede forzar a las personas a semejante presión, viendo como los lobos acaban con su medio de vida, lo que da de comer a sus familias, y con los propios perros domésticos que guardan sus casas.