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ATAQUES DE LOBO EN HUESCA

El lobo italiano coloniza Huesca y mata medio millar de ovejas

La colonización del lobo por los territorios norte de la península ibérica, ha tomado los Pirineos y Huesca, donde se han denunciado más de 500 ataques en dos años y se ha ratificado que se trata del lobo italiano, no ibérico.
Los lobos italianos entran en España a través de Francia y han matado más de 500 ovejas en los últimos dos años. Los lobos italianos entran en España a través de Francia y han matado más de 500 ovejas en los últimos dos años.

Como bien describían en el Diario del Alto Aragón esta rápida colonización por el cánido de los territorios de la provincia de Huesca, “que viene el lobo, que viene el lobo, y al final el lobo ha llegado de verdad”. Durante los últimos dos años, se han registrado más de 500 ataques a ovejas en toda la provincia, pero las autoridades están convencidas de que aun así hay muchos ataques que se han quedado sin denunciar

 

En el mes de junio de 2017, el Departamento de Desarrollo Rural y Sostenibilidad del Gobierno de Aragón colocó cámaras de fototrampeo con intención de vigilar algunas ganaderías, que habían estado sufriendo repetidos ataques durante los días anteriores, ya que pensaron que podía tratarse de animales salvajes o incluso perros asilvestrados. Fue entonces cuando avistaron el lobo por primera vez en Los Monegros, pero la sorpresa no fue solo esa. 

 

Se constató entonces que no se trataba del lobo ibérico -canis lupus signatus-, sino de su primo italiano -canis lupus italicus-. El único grupo hasta entonces constatado de esta subespecie italiana se encontraba en Cataluña, y se trata los ejemplares llegados desde Italia a través de Francia

 

Tan solo cinco meses después de ser detectado el lobo en Los Monegros, se tuvo prueba de su presencia en Ribagorza. Fueron también unas cámaras de fototrampeo destinadas a registrar la presencia del oso, las encargadas de captar al depredador, un macho adulto que vagaba entre los términos municipales de Laspaúles y Bisaurri.

 

En Zaragoza ya se hablaba de la presencia del lobo, en Huesca no se pudo constatar su presencia hasta el 3 de abril de 2018, cuando el cánido decidió manifestarse matando cuatro ovejas y una cabra en la sierra de Tardienta. Aunque ha hubieran actuado antes en Leciñena, Perdiguera, Pina de Ebro, Novillas, Monegrillo, Farlete y San Mateo de Gállego, pero nunca en territorio oscense. 

 

Van más de 500 ovejas muertas

 

Según la Unión de Agricultores y Ganaderos de Aragón (UAGA), desde que se detectaron los primeros ataques en junio 2017, se han contabilizado más de 500 ovejas muertas a manos de los lobos “monegrinos”, como han bautizado a los ejemplares asentados en Los Monegros. Del otro ejemplar que se vio en Ribagorza no se tienen constancia de denuncias, aunque aseguran que probablemente ataques si hayan sufrido.

 

Según los registros oficiales, se tiene constancia de repetidos ataques en la sierra de Tardienta, también en San Jorge (Almudévar) y en Sangarrén. Agustín Martínez es un ganadero de Los Monegros que ha sufrido en los últimos dos meses, el ataque del lobo tres veces siendo la última este pasado martes dejándole una oveja muerta. Las dos primeras veces no contaba con el vallado defensivo recomendado por el Gobierno de Aragón, pero esta última vez si y por eso “siento más rabia e indignación”. 

 

Las polémicas ayudas a los ganaderos

 

Desde el primer momento que se tuvo constancia de la presencia del cánido en la provincia, el Ejecutivo anunció que apostaría por la coexistencia con el lobo. La presencia del lobo en la comunidad se calificó de inusual, por lo que “hace que no haya una legislación específica sobre la especie, lo que no quiere decir que esté desprotegida”, tal y como declara el Gobierno de Aragón. 

 

El año pasado el Gobierno de Aragón sacó la primera convocatoria de ayudas con un presupuesto de medio millón de euros, para mitigar la presencia y ataques del cánido entre los ganaderos. Al final se emplearon 450.000 euros, por que muchos ganaderos decidieron optar por no aceptar la ayuda como símbolo de protesta, pensando que aceptarlas significaría sumarle a la lista de los que aceptan de buena grado la presencia del cánido.

 

Para algunas asociaciones como Asaja y UAGA, las subvenciones del Gobierno no solucionan nada, “son un engaño absoluto y una grave perversión en la aplicación de la administración, que sabe de la necesidad de la ganadería extensiva”, comentaba Ángel Samper, secretario general de Asaja Aragón.