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'CARLA' FORMA PARTE DEL PROYECTO LIFE + IBERLINCE

El lince liberado en Cabañeros recorre 600 kilómetros y aparece en Córdoba, donde nació

‘Carla’ es la hembra de lince liberada en el Parque Nacional de Cabañeros que después de un largo viaje, ha vuelto a la Sierra de Andújar, donde nació hace ya trece años.
La vieja hembra apenas tiene dientes y ha cruzado carreteras y pantanos nadando, para volver a Sierra Morena, donde nació. La vieja hembra apenas tiene dientes y ha cruzado carreteras y pantanos nadando, para volver a Sierra Morena, donde nació.

A finales de febrero de 2019 fue reintroducido un lince por primera vez en el Parque Nacional de Cabañeros, procedente del centro de recuperación de El Chaparrillo. ‘Carla’ es como se llama la hembra de 13 años soltada en Cabañeros, que ahora aseguran “se está haciendo notar en el parque”, que parece haber decidido quedarse ya que tal y como explica el director, “hace unos días regreso a terreno público tras ir más allá de Los Navalucillos, cuando creíamos que iba camino de Extremadura”.

 

La hembra de lince que parecía haber fijado definitivamente su residencia en los Montes de Toledo, al final ha emprendido un largo viaje de casi 600 kilómetros para volver a Córdoba, cerca de la Sierra de Andújar donde nació hace ya 13 años. Los registros que ha dejado el collar radiotransmisor que porta ‘Carla’, han desvelado que gran parte de su viaje lo ha realizado siguiendo la carretera nacional N-430, toda una epopeya teniendo en cuenta la avanzada edad del animal, -los linces no suelen superar los 16 años de vida- y que culpa de la edad, le faltan algunos dientes importantes ya. 

 

La epopeya de ‘Carla’

 

Si algo ha caracterizado la vida de ‘Carla’ ha sido lo aventurero de su espíritu, que le ha costado prácticamente la vida en dos ocasiones. Una de ellas estuvo a punto de perecer por desnutrición en 2018, de la que fue rescatada en el Viso del Marqués y tras su estancia en el centro de recuperación de fauna salvaje El Chaparrillo, fue liberada en Cabañeros. Pasado el invierno y recuperada del todo, emprendió este último gran viaje en el que los riesgos no han sido menos y, el hecho de haber transitado durante tantos kilómetros por las lindes de la carretera, hacen de su hazaña una gran proeza por haber sobrevivido a los tan comunes atropellos de fauna. A pesar de los esfuerzos en Cabañeros por ofrecerle un retiro dorado en sus últimos años, ‘Carla’ ha decidido volver a Sierra Morena, los montes que la vieron nacer y en los que ha pasado la mayoría de su vida. 

 

'Carla' durante el examen antes de ser liberada en el Parque Nacional de Cabañeros.

 

“Se sabía que un lince de su edad no se iba a adaptar a un cambio como el de llevarla a Cabañeros, pero lo que ha hecho no tiene explicación. Ha cruzado carreteras a pie y pantanos nadando; ha hecho un viaje de entre 500 y 600 kilómetros en apenas unos meses”, explicaba Alfonso Moreno, técnico de la asociación conservacionista WWF. Después de ser dejar el jaulón en el que estuvo en semilibertad se fue a Retuerta del Bullaque, de allí anduvo por los montes de Horcajo, volvió al parque nacional, y emprendió camino del sur. Pasó por la Tabla de la Yedra en Piedrabuena y cruzó la peligrosa N-430 que une Ciudad Real con la provincia de Badajoz.