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LA PESADILLA DE LAS FINCAS TOLEDANAS

Ladrones de cuernas: hasta 6.000 euros de multa por el "delito de moda"

Desde hace algunos años el furtivismo de desmogues se ha convertido en el calvario de los propietarios de fincas durante los meses de marzo y abril, hablamos con la Guardia Civil para conocer mejor esta práctica ilegal.
Varias cuernas interceptadas por los agentes de la Guardia Civil a los furtivos Varias cuernas interceptadas por los agentes de la Guardia Civil a los furtivos

Como cada año, con la entrada de la primavera los venados y gamos de nuestros montes comienzan a perder la cornamenta, para hacer brotar una nueva que estará lista para su estreno justo cuando se aproxime la etapa de mayor desenfreno de la especie: la berrea. Ahora, los reyes del monte deben pasar por el bochornoso momento de verse despojados de sus astas, y andarán más esquivos que nunca intentando no dejarse ver amparados sierra adentro. 

 

No serán los únicos que se escondan. En las sombras de la sierra ahora hay otros ojos que buscan, lo que los venados han ido perdiendo. Desde hace algunos años y sobretodo desde la irrupción de China en el mercado cinegético, como mayor comprador de cuernas, patas y miembros viriles de ciervo, el furtivismo de desmogues se ha convertido en la práctica de moda entre los furtivos. 

 

“Este tipo de furtiveo ha ido aumentado desde que subió el preció de los desmogues de los ciervos, desde hace 5 o 6 años aproximadamente” nos comentan desde el cuartel de la Benemérita de Toledo, una de las zonas más afectadas por este tipo de delitos y a quienes hemos recurrido para averiguar más sobre esta tendencia al alza

 

“La zona donde se están produciendo estos hechos es sobretodo en los Montes de Toledo, fincas que suelen estar cercadas en todo su perímetro y que están como coto de caza mayor sobre todo”, parece ser que la región de los Montes de Toledo es el destino favorito de los ladrones de cuernas, según nos cuenta la Guardia Civil. Ellos son los encargados de acudir cuando uno de estos delitos se produce.

 

Solos o en grupos hasta de 4 personas, pero de momento sin mafias organizadas “no se ha podido constatar que pudieran estar organizados en bandas o grupos asentados en esta provincia”, o al menos que se tenga constancia en Castilla La Mancha, por que como nos comentan los agentes “si han transcendido operaciones de gran envergadura sobre este tema en la provincia de Jaén”.

 

Se conocen la finca y no vienen solo a por un par 

 

Estos ladrones han desarrollado su propia metódica para realizar este hurto como nos comenta la Benemérita, “suelen tener un cierto conocimiento de la finca y de los lugares donde se les aporta comida adicional como comederos, charcas de agua, claros en el monte, cortaderos o pedrizas”. 

 

La Benemérita ha interceptado toneladas de cuernas durante la campaña de primavera

 

Uno de los hechos que favorecen este tipo de delincuencia es que “por los montes de Toledo la mayoría de la fincas se encuentra valladas en todo su perímetro y que dichos furtivos entran en las fincas de madrugada o durante la noche, para cuando empieza a amanecer controlar los movimientos de la guardería de la finca y así poder buscar los cuernos con más tranquilidad”. 

 

“Suele venir en vehículos turimos o furgonetas y se suelen llevar la cantidad de desmogues que entran en el maletero de los vehículos, en el caso de que no les entrasen más cuernos en el maletero, lo que suelen hacer en dejarlos escondidos entre los matones de los árboles y vuelven a por ellos en otro momento”, así que no es de extrañar que algunos dueños lleguen a plantearse si los venados de su coto desmogan o no, o si es las astas de estos se evaporan al caer del animal.

 

21 euros por kilo en el mercado negro

 

Las cuernas han sido siempre un objeto de cierto valor sentimental para los propietarios de las finas, que además suelen acabar convirtiéndose en lámparas, mangos de cuchillos, tiradores de puertas, abre latas, o cualquier tipo de objeto en lo que se tenga la habilidad de convertirlo. Para otros es una herramienta de gestión, ya que mediante los desmogues se puede tener una idea más exacta de la calidad de los venados de la finca.

 

Pero para otros, significa un ingreso de 21 euros por kilo de cuerna conseguido en el mercado negro. En muchas fincas los propietarios proceden a la recogida y luego posterior venta de las astas, ya que supone un ingreso extra para el mantenimiento del acotado, pero para otros, es una fuente de ingresos fácil que les tendrá ocupados durante los dos meses que suelen andar desmogando los venados. 

 

Hasta 6.000 euros de multa 

 

EL valor de los desmogues en el mercado negro hacen cada día más atractivo este tipo de delito para los furtivos

 

La forma de actuar de la Guardia Civil, es la realización de identificaciones selectivas de vehículos en determinados puntos, por donde podrían pasar los furtivos -si se tiene conocimiento de que están en el interior de una finca buscando cuernos sin autorización del titular-. Se intenta interceptarlos, identificarlos y si han encontrado cuernas y las portan, se intervienen las mismas, se formula la correspondiente denuncia a la Ley de Caza de Castilla-La Mancha y se ponen a disposición de la Autoridad competente los efectos intervenidos.

 

Sobre la propiedad y el derecho a recoger estas piezas, la Ley 3/2015 de Caza de Castilla–La Mancha, indica que «corresponde al titular del terreno cinegético en el que se encuentra». Los furtivos que lo hacen sin autorización, incurrirán en una infracción grave. La semana que viene las Cortes aprobarán la modificación, tras dos años de negociaciones con los colectivos afectados: la asociación de propietarios de fincas rústicas y cotos de caza Aproca, y la Federación de Caza. De ahora en adelante, la multa por colectar astas de ciervo sin permiso, irá de 501 a 6.000 euros  

 

El problema para la detección y atajo de esta práctica ilegal, es que muchas veces la información llega tarde a los cuarteles de la Guardia Civil haciendo ya imposible interceptar a los furtivos, “se tiene conocimiento a través de avisos de guardas, de trabajadores de fincas, etc, pero hay veces que se pone en conocimiento de la Guardia Civil bastantes días después de haberse cometido el hecho”. Por ello nos recomiendan siempre que se de el aviso cuanto antes.