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EN EL 8 DE MARZO, DÍA INTERNACIONAL DE LA MUJER

“La caza es un mundo más masculino, sí, pero eso no quiere decir machista”

Desde hace más de cuarenta años, cada 8 de marzo se celebra el Día Internacional de la Mujer, un día para reivindicar la igualdad de géneros y los derechos, aunque dentro del mundo cinegético, la igualdad sea una realidad evidente hace ya mucho tiempo.
Pilar Aragonés con un rebeco abatido en Picos de Europa en 1965

El papel de la mujer en el mundo de la caza es cada día más significativo, aunque no es nuevo. Si es cierto que cada año se hace más visible la faceta femenina dentro del sector y son cada vez más, las mujeres que encuentran en la caza las mismas emociones y la misma pasión o más que los hombres. El relevo generacional de la caza lleva grabado el sello de muchas niñas, jóvenes y mujeres, que defienden con orgullo la actividad cinegética y le ponen voz a todo el colectivo. 

 

A lo largo de la historia de los últimos 100 años, en España han sido muchas las mujeres que han llevado la caza por bandera y han dejado su nombre, sus hazañas de campo y su ejemplo, impresos como huella imborrable en la historia de la cinegética. Por nombrar algunas de las más ilustres, como fueron la duquesa de Montellano, que fue una de las creadoras del World Wildlife Fund, la Infanta AliciaHilda Fernández de Córdoba -duquesa de Maura- o la Condesa de Aguilar. Y otras que fueron y siguen siendo, como Pilar Aragonés, quien batió dos años consecutivos el récord de macho montés o Carmen Basarán, hija del ilustre Paco Basarán, montera de raza y actual presidenta del Real Club de Monteros.

 

La Infanta Doña Alicia de Borbón durante un ojeo de perdices

 

La caza no es una cuestión de genéros, sino de gustos y preferencias. La caza es y ha sido siempre, de aquellos quienes han sabido enamorarse del campo, de los misterios de la vida salvaje y de ese vínculo inherente al ser humano que rige la eterna batalla entre cazadores y presas. En la caza, el machismo no existe. Así lo defienden ellas, las mujeres que encabezan la lista de cazadoras reconocidas por sus méritos monteros y que le lanzan un mensaje alto y claro a las nuevas generaciones de cazadoras.

 

Hilda Fernández de Córdoba y Mariátegui, duquesa de Montellano

 

El testimonio de ellas, Carmen y Pilar

 

Carmen Basarán es una cazadora de trayectoria, de las que ‘ha echado los dientes en el monte’ como se suele decir en la jerga manchega, de donde son sus raíces. Preguntada sobre su percepción sobre el papel de la mujer en el mundo de la caza su respuesta firme, con el aplomo que da una convicción tan profunda como sus palabras: “Yo digo siempre una cosa de la que además estoy profundamente convencida, la sierra no discrimina”

 

Ella, que ha pasado la vida entre jaras y encinas, que ha acompañado a su padre por cada rincón del mundo al que le ha llevado la caza y que luego, ha seguido recorriendo gracias a su amor por el campo y la cinegética, asegura que “La sierra no entiende de sexos. La res rompe al puesto exactamente igual sin saber si quien empuña el arma en el puesto es un hombre o una mujer. El frío se siente igual si llevas barba o maquillaje de Lancome y espantas igual si hueles a hombre o a Chanel n5”

 

Carmen Basarán y su teckel Baruc junto a un precioso venado abatido en montería

 

Enfatiza “La caza es un mundo mas masculino, sí, pero no quiere decir machista para nada. No hay cosa mejor que sentirte uno mas de la partida de caza y siempre me han considerado uno mas, siempre me he sentido parte y nunca discriminada. La sierra no diferencia entre géneros”. 

 

Parece ser, a pesar de lo que los más radicales se piensen, esos que tachan a los cazadores de ser un colectivo “antiprogresista” o “machista”, que los cazadores le sacan mucha ventaja en materia de igualdad al resto de la sociedad. Pilar Aragonés, veterana de la cinegética se ríe cuando le preguntamos su opinión al respecto y tras una pausa, sentencia “Yo llevo toda mi vida, que es larga, cazando y conservando -que son palabras que deben ir juntas siempre-, tanto la flora, como la fauna y todo el entorno de los animales. Y jamás, en ningún momento, me he sentido discriminada ni maltratada por nadie por ser mujer”

 

Pilar Aragonés, con el récord de 1979 abatido en la RN Puertos de Tortosa y Beceite

 

Su mirada se pierde unos segundos, mientras su cabeza ha debido hacer un viaje en el tiempo para revivir algunos momentos vividos y añade con una sonrisa “Al contrario, siempre he sentido que me otorgaban deferencias que a algunos hombres no se les entregaban, por lo que solo puedo darles las gracias a todos los hombres con los que he compartido afición y días de caza en mi vida, entre los que tengo muchos y muy grandes amigos. Pedirle a las cazadoras jóvenes, que ejerzan con dignidad y con las mismas exigencias que cualquier hombre su derecho a cazar y a conservar la caza y la naturaleza. La caza no se puede politizar, esto es caza y naturaleza, nada más”.