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EL GOBIERNO TOMA MEDIDAS CONTRA LAS ACCIONES ANIMALISTAS

Australia podría condenar a los animalistas violentos hasta con un año de cárcel

Hace un par de semanas, los activistas en defensa de los derechos de los animales protagonizaron una violenta jornada, tras la cual el Gobierno australiano ha dado respuesta planteando prohibiciones y penalizaciones al colectivo.
Imagen tomada durante el corte de tráfico y la sentada que organizó el grupo animalista AussieFarms. (Fotografía: ABC ) Imagen tomada durante el corte de tráfico y la sentada que organizó el grupo animalista AussieFarms. (Fotografía: ABC )

El Gobierno australiano ha puesto sobre la mesa una serie de medidas y prohibiciones para restringir la actividad de los animalistas, después de los activistas bloquearan el tráfico en la ciudad de Melbourne y asaltaran granjas y mataderos, llegando a llevarse robados algunos animales. 

 

Scott Morrison, primer ministro australiano, fue el encargado de anunciar el nuevo proyecto de Ley, que ha sido calificado como “inusual” por algunos, pero que responde directamente a las acciones emprendidas la semana pasada por AussieFarms, quienes convocaron una serie de protestas en los estados australianos de Victoria, Nuevo Gales del Sur y Queensland, donde bloquearon carreteras e irrumpieron en mataderos. 

 

La web del grupo activista vegano AussieFarms, ha llegado a publicar un mapa interactivo de negocios de animales, como mataderos, granjas, zoos y lugares de carreras de caballos, haciendo públicas sus localizaciones para el colectivo animalista, facilitando así el emprendimiento de acciones violentas y asaltos como se ha producido la semana pasada.

 

Esta nueva propuesta de Ley, contempla penas de hasta un año de cárcel para aquellos que se dediquen a divulgar las localizaciones de negocios agrícolas y animales en internet, ya que tal y como explicaba Scott Morrison, “cuando están usando la información personal de la gente, los detalles de sus casas, no solo se trata de sus granjas, es donde sus niños viven y crecen”.

 

Imagen del mapa interactivo publicado por AussieFarms donde se muestran todos los negocios relativos a animales.

 

Durante las protestas, nueve activistas fueron detenidos por encerrarse en el matadero de Goulburn, en Nueva Gales del Sur, “tres mujeres se negaron a abandonar el matadero, por lo que han sido llevadas hasta el vehículo policial”, explicaban las autoridades. Otros tantos se dedicaban mientras a sustraer varias ovejas del matadero de Carey Bros, en Yangan; mientras en Melbourne, cientos de personas realizaban una sentada en las carreteras para cortar el tráfico tras bloquear una intersección entre las calles Flinders y Swanston.

 

El presidente Morrison no ha dudado en salir en defensa de los propietarios de los negocios agrícolas y ganaderos, defensa que con el nuevo proyecto de ley se consolida para no dejar desamparados a los que sufren la ira animalista, ya que como él mismo explicaba, “están siendo puestos en la diana de la manera más mercenaria posible por una organización que solo piensa por ella misma y no en el daño real que está haciendo a la vida de los australianos que trabajan duro”.

 

Los activistas que protagonizaron las protestas, salieron a la calle para conmemorar el estreno del documental Dominion, publicado por la organización animalista y llegaron a encadenarse a las máquinas de los mataderos. Las leyes en vigor del país limitan las acciones que han tomado este colectivo, ya que por ejemplo, está prohibido irrumpir en la propiedad ajena. 

 

Tal y como ha explicado Morrison, “hay un abanico de poderes disponible para la Policía y las agencias legales para lidiar con la violación de la propiedad y con la obstrucción del tráfico”, aunque de cara al nuevo proyecto de ley asegura que “cualquier intento de limitar más los derechos de protesta debe ser analizado con mucho cuidado para estar seguro de que no se traspasa la línea y de que el alcance de las penas no es desproporcionado con la conducta que están tratando de prevenir”. 

 

Chris Delforce, director del documental que motivaba las protestas, ha advertido que irá a la cárcel antes de cerrar la web de AussieFarms, y que “todo lo que estamos haciendo es arrojar transparencia en estas industrias. Cualquier cosa que me pase a mí no se puede comparar con lo que está pasando con los animales”.