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Hagámoslo por ellos, por el futuro de la caza y por el presente de nuestra vida

La caza es un legado que pasa de generación a generación

Reconozco que soy la primera que siempre ha hecho pereza para acudir a las manifestaciones, un poco por comodidad y otro tanto por no creer de verdad que sirvieran para mucho, pero el tiempo y las circunstancias me han demostrado que alzar la voz para defender nuestra forma de vida, se ha vuelto una imperativa necesidad. Y que por supuesto, sí tiene repercusión

 

En apenas seis días se ha convocado al medio rural para manifestarse en Valladolid en apoyo a los cazadores, en contra del auto del Tribunal Supremo de Justicia que hace unos días amenazaba con paralizar la caza como medida cautelar, y ayer lo hizo realidad. Confieso que me ha costado el sueño esta semana pensar, que desde ese absurdo fundamentalismo y un desconocimiento total y absoluto de la vida, hayan sido capaces de paralizar -aunque sea temporalmente, ya lo veréis- la actividad cinegética. 

 

Hablo de desconocimiento de la vida por que la cuestión más básica sobre ésta, es que lleva inherente la muerte. La caza es el mecanismo de engranaje del ciclo de la vida, es lo que ha hecho a los hombres llegar a donde estamos, es lo que mantiene el equilibrio entre las especies y es tan natural como el hecho de respirar. Yo comprendo que criados entre bloques y asfalto y no habiendo pisado el campo nunca, o en contadas ocasiones, es complicado entender como funcionan los ecosistemas, pero os aseguro que no podéis estar mas alejados de la realidad. Nos llamáis crueles y sanguinarios, lo que no sabéis es que lo más cruel que existe es la propia naturaleza. 

 

Jamás pensé que tendríamos que vernos defendiendo la caza, tratados como auténticos criminales, pero los tiempos han cambiado y ahora, más que nunca, debemos mostrarle al mundo que la caza es una actividad tan legal como necesaria para los ecosistemas. Somos miles de personas las que practicamos esta afición y que se trata del medio de vida para la mayor parte del mundo rural, no solo los propios cazadores. El otro día se publicaba la noticia de que un agricultor tuvo que despedir a sus empleados, por que los destrozos que habían ocasionado los jabalíes en sus cosechas habían acabado con su negocio. Guste o no, la caza es necesaria, es parte del equilibrio natural entre especies y por más que unos pocos se empeñen, no van a acabar con la eterna relación entre cazadores y presas. 

 

La caza va en nuestro ADN, forma parte de lo que somos

 

El mundo rural ha sido el gran olvidado durante muchísimos años en política, tanto que parecía haberse convertido en un tema tabú y llegó un momento en que más que olvidado, ha sido maltratado. Las cosas han cambiado, el mundo rural ha despertado como despierta un gigante y está haciéndose ver cada día más. La campaña andaluza de #LaCazaTambiénVota recordó a los partidos políticos la existencia de este gigante, que ahora de cara a frenar la agresión cometida por el Tribunal Superior de Justicia en Castilla y León y de nuevo en marcha para las elecciones generales del 28A, va a plantar cara el próximo día 13 frente a las Cortes de la ciudad de Valladolid. 

 

No me queda otra que animaros a ir, que animaros a defender aquello que es nuestro, aquello que recibimos como legado de nuestros padres y abuelos y aquello que pasaremos a nuestros hijos. Hacedlo por el futuro de la caza, por que en la trayectoria de la historia siempre hay puntos de inflexión y este es uno para nosotros.