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Los cazadores, fundamentales para conservar las poblaciones

El gusano arrasa con el 90% de los corzos en León

El 90 por ciento de la población de corzo de León se encuentra en jaque. Y la causa de ellos no es otra que el virus de la cephenemyia stimulator, que está arrasando con estos ejemplares.
Gusano corzo León El 90% de los corzos leoneses, en jaque por la cephenemyia stimulator.

El problema del gusano del corzo viene de lejos. En zonas como Asturias, la enfermedad hace tiempo que se propagó y existen puntos donde el virus afecta de forma muy grave a las poblaciones, quizás con más asiduidad de la debida. El norte de Castilla y León y la zona de los Picos de Europa tampoco se libran.

Ante la situación que están viviendo los corzos leoneses, el doctor y cazador Eduardo Romero, ha reclamado que se extremen las medidas. A su juicio, en las localizaciones donde el gusano actúa, debería dejar de cazarse el corzo, ya que el virus “está haciendo que se haya perdido la mayor parte de la población”.

Entre los aficionados más asiduos, bien se conoce la forma en la que actúa la cephenemyia stimulator. La mosca deposita los huevos en las vías respiratorias del animal y, cuando nacen las larvas, se extienden por toda la zona. Esto provoca grandes complicaciones respiratorias en los corzos y les resto posibilidades para huir de depredadores como son, por ejemplo, los lobos o incluso los zorros. Al final terminan siendo atacado y devorados.

Gusano corzo León

El doctor Romero también considera que la propia Administración debería tomar cartas en el asunto, así como los propietarios de los cotos. “El problema es que muchas veces los planes cinegéticos los hacen desde un despacho y eso es lo que no debe ser”, relata el cazador en El Diario de León.

“Creo que los cazadores somos conservadores, por ello no se debería cazar los pocos animales que hay y es lo que sucede con el corzo”, explica también. Romero considera que los aficionados a la venatoria debemos ser lo suficientemente conscientes para actuar en consecuencia. Y es que ahora, mantener un buen volumen de población de hembras que aseguren la reproducción y el relevo es para él fundamental. “Cuando un animal disminuye en número por enfermedad u otro motivo hay que cuidarlos más”, sentencia.

El gusano del corzo aparece además de forma selectiva. El virus se encuentra muy extendido en la provincia y montaña leonesa, y aquí se instala y se reproduce con facilidad. Pero en cambio, en otras provincias cercanas como Burgos y Soria no hace acto de presencia.

Por el contrario, los animales que sobreviven presentan buenos niveles de inmunidad, según detalla Romero, pero “en las zonas afectadas es una auténtica catástrofe. Es la misma situación que pasó hace tiempo con la sarna con el rebeco”.

También en Orense

No solo la provincia de León se está viendo seriamente afectada por este virus. En Orense, como informamos hace algunas semanas en este medio, la cephenemyia stimulator ha arrasado con la mitad de los ejemplares en los últimos tres años.

Los aficionados de la zona están preocupados por la muerte masiva de corzos. “Muchos de los que se cazaron en los recechos tienen larvas”, se lamentaba Alfonso González, presidente del Tecor de Trives.

cephenemyia stimulator

El problema afecta fundamentalmente a los tecores que localizan su actividad en las zonas más bajas. En los territorios ubicados a mayor altura, la infección del gusano no afectada de forma tan grave.

Igual que en el caso leonés, la Administración se desentiende del problema. Tampoco los animalistas alzan la voz, seguramente porque no pueden sacarle un beneficio político, o bien porque directamente no tienen ni idea de la grave realidad.

Algo muy similar ocurre con la sarna. Mientras mueren los machos monteses en Ronda o los venados en Cantabria, ningún Gobierno pone medios para solucionar la problemática.