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LA SITUACIÓN ES INSOSTENIBLE

Un ganadero asturiano, al borde de la ruina por los ataques del lobo

Manuel Queipo es el ganadero de Busmayor que se enfrenta al cierre de su explotación por los constantes ataques de lobos, que en apenas unos días han acabo con 14 potros y al lado de las viviendas.
La Consejería le prometió que organizaría una batida de control hace más de un año y medio, pero todavía no sabe nada. La Consejería le prometió que organizaría una batida de control hace más de un año y medio, pero todavía no sabe nada.

La situación de este ganadero asturiano no es un caso aislado, pero el suyo es particularmente sangrante además por la falta de interés que están demostrando las administraciones, consintiendo que la forma de ganarse la vida y la única fuente de ingresos de Manuel Queipo, se vaya a la ruina definitivamente por no poder soportar los ataques de los lobos ni un día más. En apenas una quincena los lobos han matado a más de 14 potros de su ganadería, pero Manuel sigue sigue esperando desde hace más de un año y medio la Consejería de Medio Ambiente cumpla la promesa que le hicieron de actuar. 

 

El futuro se torna definitivamente de gris oscuro a negro para Manuel, que está viendo impotente como se queda sin la forma de sustento de su familia entre los colmillos de los cánidos. A pesar de llevar toda su vida en el sector ganadero, asegura que nunca antes se había enfrentado a una situación semejante, “ahora pierdes casi un animal por día y así no podemos seguir; nos obligan a cerrar”, denuncia Queipo. Los otros ganaderos de Busmayor, en Villayón, han dado la voz de alarma y aseguran que el problema es más grave que nunca porque los ataques suceden “cerca de las viviendas y en fincas donde nunca tuvimos contratiempos”. 

 

Un ataque diario

 

Al principio los ataques de lobos a ganaderías por la zona eran esporádicos, pero la frecuencia de ataque ha aumentado progresivamente y sigue haciéndolo, para temor de la cabaña ganadera local que se enfrenta posiblemente a su extinción. “Cada vez estamos peor. Estos es desastroso. Los ataques de los lobos están aumentando con claridad, no son tan esporádicos como antes”, explicaba Manuel Queipo. Que se lamentaba añadiendo “no tenemos otros ingresos que el ganado. Los lobos nos están desangrando”.

 

Durante el pasado mes de mayo y en apenas unos días, los lobos acabaron con la vida de catorce de sus potros de raza asturcón y otros cruzados. Potros de un mes de vida o “algunos incluso recién paridos. Al año de edad podrían valer hasta quinientos euros. Además, también dejan animales heridos”

 

La promesa que nunca cumplió la Viceconsejería

 

En numerosas ocasiones, Manuel se ha puesto en contacto con el Principado de Asturias para intentar apelar a los organismos competentes para que realicen labores de control y gestión del lobo en la zona, pero de nada le ha servido. Hace ya más de un año y medio la Viceconsejería de Medio Ambiente, le prometió que iban a realizarse cacerías y batidas para rebajar la densidad de población del depredador en la zona. 

 

“El viceconsejero me dijo que solicitara en el ayuntamiento una cacería urgente. Todavía llamé hace quince días y no saben nada del asunto”, contaba desesperado ante la falta de respuesta de todo el mundo a un problema que se está llevando por delante al sector ganadero. “Yo no quiero que me den limosnas. Lo que quiero es tener el ganado tranquilo. Esto es un atropello, parece que quienes vivimos en los pueblos somos ciudadanos de tercera”, protesta Queipo.