Pasar al contenido principal
Tras la emisión del primer capítulo de 'Wild Frank: Caza'

Frank Cuesta: "si el ser humano ha sobrevivido en el tiempo, es porque aprendió a cazar"

En el estreno del primero de los programas sobre el mundo de la caza que ha grabado Frank Cuesta en España, el balance podría decirse que es ligeramente positivo a pesar de que hubo cosas nada favorables para el sector.
Frank Cuesta con un venado Frank Cuesta con un venado durante el programa de Wild Frank: caza

"El hombre ha sido siempre cazador, y en consecuencia, depredador". Con estas palabras comenzaba Frank el programa que ayer por la noche se estrenó en el canal DMAX, el primer episodio del programa protagonizado por Frank Cuesta Wild Frank: caza, donde el herpetólogo ha viajado por casi toda la geografía española para participar en diferentes modalidades de caza y en manifestaciones animalistas, con el objetivo de acercar la realidad de este mundo desde una perspectiva en 360 grados. 

 

La expectación era máxima, digna del mejor de los debates políticos, pues el mundo de la caza se juega mucho con esta serie de programas y es consciente de ello. Hasta aquí Frank Cuesta ha demostrado una actitud abierta en su acercamiento a la cinegética y ayer, pudimos ver como quitando algunos detalles, podemos afirmar que llegó incluso a disfrutar de la compañía de los cazadores en algunos momentos. 

 

En este primer episodio Frank participa en una montería en la provincia de Ciudad Real, acude a una manifestación animalista de la asociación Free Fox en Galicia, se entrevistó con el SEPRONA y y acaba en Castellón, donde acompañó al presidente de la Real Federación Española de Caza, Ángel López Maraver, durante un rececho de macho montés

 

Como ya comentábamos en el adelanto del otro día, Frank participó en la montería en la que incluso le hemos llegado a ver cargando un jabalí en un coche finalizada la jornada y con la ropa manchada de sangre, algo que no terminó de hacerle gracia pero que desde la realización del programa, supieron transmitir con cierto humor

 

Frank Cuesta en la junta de carnes de la montería, donde no dudo en tocar los animales y conocer todo el proceso posterior al abate.

 

Habló con los monteros, orgánicos, rehaleros y todos los allí presentes, planteó todo tipo de preguntas y no se dejó un resquicio de la montería por mostrar. “Lo que más me gusta es que no habéis ocultado nada”, les decía Frank a los monteros, que con la naturalidad digna de quien siente orgullo por su condición de cazador, respondieron a todas las preguntas que hizo el presentador y la montería se desarrolló exactamente igual que si no hubiera cámaras delante.

 

En la junta de carnes, se explicó el proceso de análisis veterinario, eviscerado de la carne y su venta posterior para consumo, algo en lo que hizo hincapié Frank en el resumen con el que cerraba la jornada. Punto a favor de la caza sin duda, ya que se planteó como herramienta de gestión, regulación y conservación de los medios naturales y su fauna. 

 

Fueron varios los momentos de risas que compartieron los cazadores y Frank, incluso cuando finalizado el rezo después del desayuno se grito “arriba España” y Frank corrigió por un “viva España”. Una breve escena que no supone más que la anécdota pero a pesar de ello, con el único afán de distorsionar y manipular la opinión pública, los medios generalistas han llegado a titular sus artículos diciendo que “unos cazadores reciben a Fran Cuesta al grito de ¡Arriba España!”.

 

El SEPRONA, flaco favor a los cazadores

 

Fran Cuesta y los agentes del SEPRONA desmontando un cepo

 

Quizá lo más negativo de todo el programa fue la intervención del Servicio de Protección de la Naturaleza de la Guardia Civil. Frank acompañó a las patrullas durante una de sus rondas con el objetivo de conocer la realidad del furtivismo, una práctica ilegal denunciada siempre desde el colectivo de cazadores pero que de continuo es utilizada para criminalizar a todo el sector. 

 

Los agentes del SEPRONA hablaron del furtivismo como lo que es, un atentado y un delito contra la fauna que debe ser sancionado con todo el peso de la ley, pero hablaba de “cazadores” y no de “furtivos”, no haciendo una necesaria diferencia entre ambos. Uno de los agentes llegó a asegurar que “los cazadores quieren toda la caza para ellos” y en su discurso en ningún momento quedó claro que ni todos los cazadores son furtivos, ni que el colectivo condena esta práctica y son los primeros en la lucha por su erradicación. 

 

Frank acompañó a los agentes en una ronda por Sierra Morena “tierra de bandidos” -como la describía el agente del SEPRONA-, para detectar y desmontar trampas como lazos o cepos que habían sido puestas por furtivos. El trabajo que realiza este cuerpo de la Guardia Civil siempre es admirable, ya que se enfrentan en muchos casos a personas armadas y con poco sentido ético, pero se echó en falta en la larga conversación que tuvieron Frank Cuesta y los agentes, una diferenciación entre cazador y furtivo, ya que la cosa quedó regular nada más para la imagen de los cazadores. 

 

Más bien parecía que Frank había decidido conocer el mundo del furtivismo como si de una práctica más de la caza se tratara, nada más lejos de la realidad por supuesto, pero que ahora, tras emitirse en un programa de televisión, puede hacer mucho daño a la imagen del colectivo de forma injusta. 

 

Los animalistas se llevan la peor parte

 

Fran Cuesta entrevistando a uno de los activistas en contra de la caza durante la manifestación de Free Fox.

 

Si hay que hacer balance objetivamente desde luego que los que se han retratado a si mismos han sido los animalistas. Durante la manifestación en Galicia en defensa del zorro, Frank se entrevistó con varios de los activistas allí presentes, que retrataron el animalismo como una oposición a la caza desde un sentimiento visceral y sobre todo, desde una ignorancia profunda y manifiesta. 

 

“Es que aquí hay mucha superpoblación de zorros porque son necesarios y son ellos los que regulan el ecosistema”, afirmaba convencida una de las activistas, poniendo de manifiesto su escaso conocimiento sobre lo dañinas que resultan las poblaciones de este cánido para otras especies como la perdiz o la codorniz. 

 

“No a la caza, eso es por lo que está aquí toda esta gente un domingo, en vez de estar en su casa tomando el aperitivo”, comentaba a cámara Frank con la manifestación animalista de fondo, una muestra evidente de su ya conocida opinión sobre el animalismo radical, del que se ha desvinculado públicamente en numerosas ocasiones. Y no solo eso, sino que ha criticado duramente porque a su parecer, están lejos de defender a los animales y lo hacen desde el desconocimiento más absoluto.

 

Con una actitud bastante menos entusiasta, casi se podría decir que incluso incómodo, Frank siguió entrevistando activistas y la perla de oro fueron las declaraciones de una de ellas, que afirmaba que “habría que matar gente” o que los cazadores “son gente que les dieron una pedrada, unos psicópatas”. 

 

Imagen de los manifestantes de Free Fox en defensa del zorro en Galicia a la que asisitió Frank

 

Las mascaras caen ante las cámaras de DMAX y el lobby animalista se retrató a si mismo en sus declaraciones. Quizá podría haber hecho más preguntas incómodas Frank, que parecía casi cohibido, por ejemplo cuando las activistas pedían que no se siguiera subvencionando a la Federación de caza gallega desde la Xunta, a lo que se les podría haber preguntado abiertamente que con qué fondos se financian ellos

 

“Asesinos no, gestores del campo”

 

La jornada junto a López Maraver también tuvo sus más y sus menos. El presidente de la Federación defendió a los cazadores como “gestores del campo” cuando Frank hacía referencia a estos como “asesinos de animales, matadores de animales”, en un comentario que buscaba la polémica propia del programa, sin ir más allá. 

 

Durante la jornada rececharon en busca de un macho cumplido en edad, que genéticamente no fuese el mejor ejemplar para la reproducción. Se explicó perfectamente como la caza es necesaria para el mantenimiento de las poblaciones, ya que sin ella y sin depredadores naturales, la superpoblación acabaría llevando a la especie a pasar hambre y a la propagación de enfermedades. 

 

Fran cuesta siguiendo a David y Ángel López Maraver durante el rececho al macho montés.

 

Quedó muy patente también, gracias a las explicaciones de López Maraver y al desarrollo de la jornada que compartieron, que la caza de machos se hace de forma regulada y eligiendo en función de criterios de sostenibilidad, el mejor ejemplar para el abate, que por supuesto, una vez muerto, será carne para llevarse a casa y llenar la nevera.

 

El momento más delicado del documental llegó con el macho ya abatido, cuando Frank criticó duramente “el hecho de hacerse una foto sonriendo con un animal muerto” algo que para él “sigue siendo incomprensible” por que a su forma de ver, es una falta de respeto al animal muerto. Se echó de menos alguna afirmación en defensa por parte del presidente de la RFEC, quien guardó silencio, pero como bien es sabido, las televisiones cortan y manipulan las imágenes en función de las necesidades de edición y no podemos afirmar que no se hiciera dicha defensa, aunque no haya salido en el programa.

 

El balance parece ser positivo, ya que al menos es la primera ve que alguien intenta enseñar el mundo de la caza desde todos los ángulos posibles, para evitar al menos que se juzgue desde la ignorancia, algo en lo que hizo hincapié Ángel López Maraver. El presidente de la Federación afirmaba que lo que más le molesta de las críticas es que “se hacen desde la ira, desde el desconocimiento absoluto”. 

 

“Si el ser humano ha conseguido sobrevivir a lo largo de los tiempos, es porque hubo un momento en el que aprendimos a cazar, la cuestión es, ¿sigue siendo necesaria la caza hoy en día?”. Esa es la pregunta que plantea Frank y sobre la que gira toda la serie, pero tendremos que esperar a los siguientes episodios para ver qué respuesta da finalmente el ecologista a la cuestión.