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FRANK SE POSICIONA DEFINITIVAMENTE A FAVOR DE LA CAZA

Frank Cuesta tajante en una sensacional entrevista: “la caza no es matar animales”

Después del sabor agridulce que nos dejó el primer episodio de Wild Frank: caza, el ecologista se ha redimido con unas declaraciones bestiales en favor y defensa de la caza y reconoce abiertamente su enemistad con PACMA.
Fran Cuesta durante la entrevista del estreno del programa Wild Frank: caza (Fotografía: VerTele) Fran Cuesta durante la entrevista del estreno del programa Wild Frank: caza (Fotografía: VerTele)

Por fin tenemos una respuesta definitiva sobre la opinión personal de Frank Cuesta acerca del mundo de la caza y como algunos ya vaticinaban, el herpetólogo se ha posicionado a favor de la actividad respondiendo así de tajante cuando era preguntado directamente sobre su opinión: “Que es necesaria, nos guste o no nos guste”.

 

El diario El Mundo ha sido quien ha publicado una sensacional entrevista que ha realizado Iñako Díaz Guerra a Frank Cuesta, en la que ha defendido la caza como actividad necesaria, como herramienta de conservación de especies -incluso las que se encuentran en peligro-, y ha establecido una clara diferencia entre los cazadores que “por norma general es gente que entiende y respeta la naturaleza de una manera increíble” y los furtivos “que son simples delincuentes”.

 

En la entrevista Frank Cuesta asegura que cuando grabó el programa sobre la tauromaquia fue un asunto polémico, pero que sin duda “ahora nos hemos metido en un jardín mucho más complicado todavía. Pero mucho”, ya que “la caza es mucho más grande económicamente y envuelve a más gente. Es un tema muy polémico, sin términos medios, es Real Madrid-Barcelona, sí o no”. Aunque haciendo un balance final añade, “si escuchas, al final te das cuenta de que no hay ni buenos ni malos”.

 

El mundo de la caza no es solamente pegar un tiro”

 

Directo y sin pelos en la lengua, como es él. Cuando el periodista le hace la pregunta del millón, “¿Cuál es tu posición respecto a la caza?” Frank le responde “que es necesaria, nos guste o no nos guste”. Pero no se queda ahí, ya que sigue con una argumentación digna de un verdadero conocedor de como funciona la cinegética y la gestión de los ecosistemas en el mundo real:  

 

“El mundo es como es y, tristemente, el hombre tiene que gestionar la naturaleza. El ecosistema ha cambiado en estos últimos años y la naturaleza tiene tres grandes problemas: los furtivos, los incendios y las recalificaciones. Los animales pierden siempre. Hay muchos activistas de ciudad que sólo ven esto, pero los de campo saben que muchas especies sobreviven gracias a la caza. Y existen pueblos enteros que viven de la caza. El mundo de la caza no es solamente pegar un tiro: es desbrozar el monte, limpiar, hacer cortafuegos, alojamientos, transportistas, cooperativas... Además, nos escandalizamos mucho con la caza y luego nos ponemos ciegos a filetes”.

 

Frank Cuesta acompañado por dos agentes de la Guardia Civil, durante el rodaje del programa.

 

Ni los cazadores son tan malos ni los animalistas son tan buenos”

 

Es otra de las perlas que nos ha dejado Frank en una entrevista sincera, donde no ha dudado en defender la cinegética y criticar el animalismo radical, que está lejos de comprender hasta que punto la caza es necesaria para mantener el equilibrio en los ecosistemas. Parece que Frank se ha metido hasta el fondo del asunto y ahora que lo ha conocido, no puede sino defender las bondades que tiene esta actividad en materia de sostenibilidad y conservación.

 

Una de las cosas que todos los cazadores echaron en falta en el primer episodio de esta serie, que se estrenó el domingo pasado en DMAX, fue que se hubiera establecido una diferencia clara entre cazadores y furtivos, ya que dio incluso la sensación de que el cabo del SEPRONA hablaba de cazadores y furtivos por igual, incluyendo a unos y otros en el mismo saco. Frank lo ha explicado y ha establecido esa diferencia necesaria entre unos y otros: 

 

“Hay que distinguir a los cazadores, que son muy respetuosos con la naturaleza y de los animales, de los escopeteros, que van a disparar por disparar y a lo que sea. Y luego están los furtivos, que son simples delincuentes. Se ha metido a todo el mundo en el mismo saco y es injusto. Ni los cazadores son tan malos ni los animalistas son tan buenos. En el mundo de la caza me he encontrado garrulos, pero por norma general es gente que entiende y respeta la naturaleza de una manera increíble. Y sin diferencias de clase social: pobres ricos, jornaleros y doctores. Pero el mundo de la caza no se ha levantado nunca a aclarar esto... hasta ahora”.

 

Cuesta reconoce que los cazadores son gente que conoce de verdad el campo y la naturaleza.

 

“Hasta Vox, no se han atrevido decir la verdad: que la caza es necesaria”

 

Frank también ha entrado en política con respecto a lo que concierne a la caza, asegurando que ningún partido se atrevería a prohibir o ir en contra de la caza salvo PACMA, que a su forma de entender, no es si quiera un partido político. Asegura que ningún partido con “dos de dos de frente” se posicionaría en contra de la caza y denuncia el silencio que han guardado sobre el tema hasta ahora: 

 

A ningún partido político le interesa prohibir la caza. Ninguno se atrevería. No incluyo a PACMA porque, para bien o para mal, lo considero más activismo que política. Pero el resto no han tenido la valentía de posicionarse. A mí me pagan lo mismo por grabar peces que por meterme en este embrollo, pero si te importa la naturaleza te tienes que mojar. Y los partidos se han mojado poco y, hasta Vox, no se han atrevido decir la verdad: que la caza es necesaria. Y son muchos votos, porque la caza no es matar animales: es una economía y un negocio muy grande. Cualquier partido político con dos dedos de frente no se va a posicionar contra la caza

 

Los “vegatalibanes” de PACMA

 

Es más que conocida ya la animadversión que tiene Cuesta con el animalismo radical, a los que ha criticado duramente en numerosas ocasiones y con quienes sigue sin encontrar el punto común. El radicalismo de este colectivo se hace insoportable para Cuesta, quien reconoce no llevarse bien con PACMA:

 

“Porque es un animalismo de red social, que no es malo, aunque yo me meta mucho con ellos y discutamos. Les llamo animalistas de teclado. Es como el tema de los veganos. El veganismo es para mí la opción más loable del animalismo, porque son capaces de prescindir de todo aquello que hemos creado para tener una sociedad más fácil para el humano. Es loable, pero el problema es cuando se transforman en vegatalibanes, que insultan y crean odio. 

 

Con el animalismo de teclado sucede lo mismo: muchos se talibanizan. Hay quien intenta ayudar a que adopten un perro, que está muy bien dentro de sus posibilidades, y luego los talibanes que insultan y crean odio. Esos son el problema y ni siquiera conocen la realidad de la naturaleza. Aprendo mucho más de una persona que vive en un pueblo que de un universitario con Twitter”.

 

Una de las cosas que tienden a hacer los animalistas es equiparar las vidas de los animales a las humanas, poniéndonos a todos en el mismo escalafón, algo que para Frank es un completo “absurdo”. Cuesta asegura que “es ridículo dar el mismo valor a su vida que a la de un ser humano” y que no se sostiene la comparación, ya que en “en términos naturales: ningún animal, jamás, dudaría entre un humano y uno de su especie”. 

 

El tema del lobo es uno de los que más polémica ha generado con los grupos animalistas, que le acusan de ser un traidor.

 

Declaraciones que sin duda, levantarían ampollas entre los radicales que defienden los mismos derechos para los animales que para los humanos, pero Frank lo tiene claro, “es absurdo decir que merecen tener los mismos derechos. Absurdo” y sentencia: 

 

“Más allá del derecho a la vida y a ser tratados decentemente, los animales no tienen derechos porque no tienen responsabilidades. Los humanos sí tenemos una responsabilidad muy grande, pero no hacia los animales: hacia la naturaleza. Igual hacia el perro que hacia la encina, que se olvida a menudo”.

 

Una postura firme en pro de la caza y los toros

 

Frank Cuesta, asegura que el programa no ha cambiado su opinión al respecto de la caza, ya que consideraba que era necesaria aunque ahora comprenda todo mejor. No le pasó lo mismo con el de los toros, y confiesa que “durante muchos años he sido un energúmeno contra los toros, pero ya no”. El ecologista, con un sentido común y una mentalidad tan abierta que resultan chocantes para ser del “gremio verde”, hace una reflexión sobre la tauromaquia que quizá muchos “colegas ecologistas” deberían leerse. Al menos por concederle el beneficio de la duda, igual que a la cinegética. Dos actividades que no se comprenden si no se vive dentro del mundo. 

 

“Cuando lo ves desde fuera, lo ves como una barbaridad, pero con el programa vi el otro lado. Ahora mucha gente me llama traidor y me acusa de estar a favor de los toros, pero no es cierto. Ni soy taurino ni me gustan. Y si supiera que prohibiéndolos no afectaba ni al ecosistema ni a muchas familias, los prohibiría. Pero es que no es así: una especie animal y muchas familias dependen de ellos. Prohibirlo sería quitar a esa gente su manera de vivir y eso ataca a los derechos de las personas.”

 

Reconoce abiertamente que “sigue sin gustarme una corrida”, pero “respeto la cultura que hay alrededor” y que ahora conoce desde dentro, “he entendido que quien va a verlos no va a ver sangre y masacre, sino algo que ellos llaman arte y es una especie de baile regional”.

 

“Entienden la vida y la muerte muy diferente a nosotros. Mucha gente no quiere ver la muerte. Al año se matan 10.000 toros, que es un número ínfimo al lado de lo que sucede en los mataderos. E insisto en que las corridas me parecen una barbaridad, pero he aprendido que no es blanco o negro”.